Salud Previsional: Consejos para protegernos del frío

Salud Previsional: Consejos para protegernos del fríoDerrama Magisterial, institución de previsión social del magisterio, tiene entre sus principales objetivos la difusión de información que apoye la construcción de una cultura previsional entre nuestros asociados y, por extensión, hacia la comunidad en su conjunto. En ese sentido, uno de los principales componentes de la cultura previsional -entendida como todo aquello que contribuya a mejorar nuestra calidad de vida- es la Salud Previsional. El invierno viene azotando a las zonas del sur peruano -por lo cual estamos llevando una campaña de vacunación para maestros de Ayacucho, Apurímac, Cusco y Puno- éro, en las zonas costeras, la humedad también causa problemas como las enfermedades respiratorias, alergias y resfríos que son más comunes entre nuestros estudiantes y también entre nosotros, los adultos. Por tal razón, siempre resulta útil y oportuno recordar ciertos consejos para protegerse del frío creciente y evitar así caer en las incómodas enfermedades invernales. Es cierto que todo apunta a que esta temporada de invierno será más corta que lo habitual, pero nunca está demás cuidarse:

Consejos  para  protegerse  del  frío:

Si deseas protegerte  del  frío y evitar sentir más del necesario, escoge tu ropa con anticipación y toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Lo primero que debes tomar en cuenta es usar una prenda ligera que absorba el sudor corporal, y evitar aquellas que retengan la humedad porque podría provocar más frío (como el algodón, lino). Mantenerse  seco es  una prioridad, las sedas favorecen este propósito, especialmente si son térmicas.
  • Un suéter (chompa) tejido, sobre la primera prenda es recomendable. Aunque se acostumbra usar chompas con capucha, la realidad es que no ayudan mucho a la protección general del organismo
  • Puedes agregar un abrigo o casaca “cortaviento” y si  es a prueba de agua (impermeable) mejor, para proteger de la lluvia.
  • Calienta tu cuello con una bufanda y evita respirar aire frío. En casos de frío extremo (ciudades de la sierra centro y sur, sobre todo), estas bufandas sirven además para proteger los oídos y las fosas nasales, evitando el paso del aire helado.
  • Usar un gorrito cuando salgas de casa puede ayudarte a cubrir tu orejas y mantener  el calor en la  cabeza.
  • Ponerse varias capas de ropa fina protege más del frío que llevar una sola prensa más gruesa.

También podemos modificar nuestros hábitos alimenticios:

  • Cantidades pequeñas de comidas frecuentes y variadas que aumente  nuestro nivel  energético.
  • Incremento de pastas, sémolas, frutos secos y potenciar el consumo de legumbres.
  • No renunciar a las comidas variadas como verduras, carnes y frutas, huevos pescados y cereales.
  • Aumentar el consumo de líquidos, preferentemente agua, porque también perdemos líquidos  con el  frío.
  • Las bebidas como el té, chocolate o café reconfortan y mantienen el calor corporal.
  • Antes de acostarse es recomendable  tomar algo caliente, infusiones, caldos, leche y otros.
  • El alcohol, cuando uno está en lugar frío, produce vasodilatación, lo cual genera que uno, a la larga, sienta más frío.

Dentro  de nuestra casa:

  • Evitar cambios bruscos de temperatura, pasar de ambientes muy cerrados a salir a la calle de golpe puede ser perjudicial para la salud.
  • Evita las corrientes y evita la fuga de calor a través de ventanas  y puertas.
  • Las habitaciones de casa que no estén en uso, deben permanecer cerradas de preferencia.
  • Es necesario mantener el calor  corporal entre 36 y 37 grados.
  • Mantener actividad física -caminar, subir escaleras- ayuda a evitar en enfriamiento del cuerpo en temperaturas bajas.

NOTA: Si bien estos consejos son útiles para las zonas urbanas costeras, en la sierra centro y sur del Perú el invierno es cada vez más duro y la caída de las temperaturas hasta por debajo del cero en la escala de centígrados (Celsius) termina con la vida de animales y seres humanos (especialmente niños y ancianos) porque las ciudades, centros poblados, casas y espacios públicos y privados (oficinas, instituciones) no están preparados para contrarrestar a esta naturaleza cada vez más implacable. El abandono y la falta de planificación estatal están detrás de este triste escenario que se repite cada año y que la comunidad trata de paliar con insuficientes -aunque bien intencionadas, por cierto- campañas de recolección y donación de frazadas, chompas y otras cosas que también terminan congeladas por acción del frío extremo.

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