18 Festival de Cine de Lima: Una semana de buen cine

Festival de Cine de LimaLas imposiciones de la publicidad y el gusto de las masas a veces alejan la posibilidad de entrar en contacto con el cine como expresión artística capaz de bucear en las emociones humanas a través de buenas historias y actuaciones complejas. El cine comercial, con el paso de los años, se ha reducido a una sobrecarga explosiva de efectos especiales, guiones ligeros y fórmulas que van de lo común y corriente a lo vulgar, con el mero objetivo de convertirse de inmediato en éxitos taquilleros sacrificando la creatividad, el entretenimiento sano y la opción por películas que hagan pensar al espectador, más allá de lo que el goce de los sentidos pueda proponerle. En ese contexto, los Festivales de Cine -como el que ha concluido en nuestra capital- buscan dar espacio a este otro cine, más humano y experimental, que dependa menos de la espectacularidad artificial y recupere el valor de un buen guión y una dirección centrada en los actores y no en los altos presupuestos tecnológicos. Hablemos un poco más de lo que pasó en este 18o. Festival de Cine de Lima.

El Festival de Cine de Lima celebró su décima octava edición la pasada semana, del 9 al 16 de agosto. Se trata, sin lugar a dudas, del evento cinematográfico más grande e importante de nuestro país porque, si bien es cierto existen otros como el Festival de Cine Independiente de Lima, este Festival de Cine de Lima es el que el más películas reúne, más géneros presenta, más estrellas atrae y mejores producciones nacionales e internacionales nos regala.

Este encuentro cinéfilo comenzó allá por el año 1996 como un modesto festival que mostraba un puñado de películas, sobre todo de producción latinoamericana. Con el correr de los años, la organización del evento fue invitando a cada vez más directores y nuevas estrellas, además de ampliar y multiplicar la oferta de cintas que se ofrecía durante su duración. Las audiencias limeñas no estaban ni remotamente acostumbradas a este tipo de evento y tomó tiempo para que el festival llegara a ser lo que es hoy en día, uno de los festivales con más renombre en nuestro continente.

La décima octava edición del Festival de Cine de Lima trajo consigo una oferta de 300 películas y la presencia de un eximio cineasta de categoría mundial, el francés Bruno Dumont, ganador del prestigioso Festival de Cannes y director de títulos como L’humanite y Camille Claudel 1915. Dumont tuvo un encuentro con la gente y los principales críticos de cine de nuestro país, precisamente el día que culminó el festival y se entregaron los principales premios.

El laureado director contó al experto crítico de cine Ricardo Bedoya, cómo es el proceso creativo de sus películas, porqué escoge los temas que selecciona para rodar sus cintas y cómo trabaja con los diferentes tipos de actores, profesionales y no profesionales, un testimonio verdaderamente enriquecedor. Dumont compartió además su punto de vista sobre lo que podría ser la política cultural para nuestro país tomando como base la tarea que lleva a cabo el gobierno francés para difundir no solo el cine sino todas las demás formas de arte que representan un medio de expresión para los pensamientos y el alma humana.

El Gran Premio del Jurado se lo llevó, en esta ocasión, la película argentina Jauja del realizador Lisandro Alonso. Jauja es un film de naturaleza experimental cuyo principal personaje parece ser el paisaje solitario. Se trata del sexto largometraje de Alonso. Esta excelente cinta nos relata la historia del capitán Gunnar Dinesen (interpretado por el actor Vigo Mortensen), un colono danés que emprende un extravagante viaje por la Patagonia argentina, una de las zonas más solitarias del mundo, donde los uniformados intentan exterminar a los indígenas locales conocidos como los Cabeza de Coco.

El premio al Mejor Director se lo llevó el director uruguayo Manuel Nieto por su película El lugar del hijo. La notable cinta nos cuenta la historia de un estudiante de Montevideo a quien anuncian que su padre ha muerto. Ante esta terrible noticia, el estudiante se ve obligado a viajar a la ciudad de Salto para acudir al entierro de su progenitor. En Salto, el joven encuentra que su padre le ha heredado un campo con deudas, un perro viejo y una casa con una amante que pretende adueñarse del lugar. Se trata de una historia de falta de amor entre padre e hijo, una historia que deja una estela poco positiva y que perdura incluso hasta después de la muerte de uno de los dos.

Los demás premios de la decimo octava edición del festival de cine de Lima 2014 fueron los siguientes:

MEJOR ACTRIZ
Leandra Leal, por El lobo detrás de la puerta (Brasil)

MEJOR ACTOR
Milhem Cortaz, por El lobo detrás de la puerta (Brasil)

MEJOR GUIÓN
Rubén Mendoza, por Tierra en la lengua (Colombia)

MEJOR FOTOGRAFÍA
Inti Briones, por Las niñas Quispe (Chile)

PREMIO DE LA CRÍTICA
Las niñas Quispe, de Sebastián Sepúlveda (Chile)

PREMIO DEL PÚBLICO
Conducta, de Ernesto Daranas (Cuba)

MEJOR DOCUMENTAL
Eco de la montaña, de Nicolás Echevarría (México)

PREMIO DEL JURADO
El color que cayó del cielo, de Sergio Wolf (Argentina)

La última edición del Festival de Cine de Lima ha mostrado que este importante evento tiene aún mucho potencial por explotar y que la oferta de películas puede seguir creciendo porque el público peruano esta ávido de ver buen cine.

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