Aprendiendo a motivar a nuestros estudiantes

Ir al colegio todos los días, sin tener éxito en lo que hacen, puede ser fuente de frustración para nuestros alumnos y el inicio de una escalada de desmotivación que solo los hará seguir retrocediendo y atrasando su aprendizaje. Todos sabemos que no hay nada más motivador para un individuo que el propio interés que le genere la actividad frente a la que se encuentra. Y solo interesa aquello que nos da satisfacciones, experiencias que deseamos repetir, que sean óptimas, placenteras y gratificantes. Hay muchas técnicas psicopedagógicas pero, definitivamente, todas ellas tienen una base fuertemente humana, como veremos en el siguiente listado de estrategias. A ponerlas en práctica, colegas.

 

Como decía el comunicador y filólogo peruano Marco Aurelio Denegri, fallecido el año pasado: "El aprendizaje se asegura cuando hay la presencia de sus tres mordientes (fijadores): la conciencia, la atención y el interés". El término "mordiente" proviene del oficio de la tintorería, en el cual los mordientes son aquellos químicos utilizados para fijar el color en las telas. ¿Cómo estimulamos, desde nuestro rol de docentes, estas tres condiciones necesarias para fijar el aprendizaje?

1. Enseña siempre con mucho entusiasmo: Cualquier tema enseñado con mucha energía y entusiasmo, seguramente motive e inspire a los niños a atender o realizar una actividad con más esfuerzo. De la misma manera, tu entusiasmo demuestra que la lección es de mucha importancia.

2. Enfócate en las fortalezas, no en las debilidades: Esta estrategia asegura que el niño se sienta apreciado y seguro de sí mismo; que mediante sus fortalezas puede lograr vencer retos, así como resolver problemas.

3. Reconoce, refuerza y celebra el éxito, esfuerzo y progreso: El reconocer el progreso o éxito del niño llevará al mismo a repetir la acción. Es importante que el niño reconozca los pasos o las acciones que realizó para lograr una mejoría o el éxito. De igual manera, es importante recordar que reconocer y celebrar no es lo mismo que premiar.

4. Motiva y promueve la creatividad: En lugar de tener una sola respuesta correcta, deja espacios para que tus alumnos modifiquen y adapten las respuestas, de esta manera promueves la individualidad y originalidad.

5. Promueve la cooperación, no la competencia dentro de la clase: Dales a tus alumnos la oportunidad de trabajar juntos, de conocerse entre ellos y de crear un ambiente de apoyo, en lugar de competencia. Cuando se promueve la competencia entre compañeros, se crea la rivalidad, y los alumnos que generalmente ganan, ven a sus otros compañeros como obstáculos para su éxito.

6. Establece objetivos y metas a corto y largo plazo para y con tus alumnos, así también, monitorea el progreso a estos objetivos: Durante el año escolar es importante que te pongas metas y objetivos para tu clase, ya sean estos curriculares o disciplinarios. Estos objetivos deben ser conocidos por los niños, por lo que es mejor colocarlos en un lugar donde los niños puedan verlos y recordar a dónde tienen que llegar; por último, es muy importante analizar y evaluar, con tus alumnos, el progreso de estos objetivos. Aunque es difícil realizarlo con todos tus alumnos, una estrategia muy positiva es que cada alumno se ponga objetivos claros para mejorar su rendimiento en una materia específica o un comportamiento; de igual manera, no olvides reunirte con ellos para evaluar su progreso.

7. Cuando sea posible, deja a tus alumnos tomar decisiones: Los beneficios de darles a los niños esta posibilidad son varios, entre los más importantes, es que realmente motiva al niño; se sienten más responsables de su decisión y del resultado de la misma;  y de igual manera, su sentido de responsabilidad e identidad aumentan. El éxito para esta estrategia es ofrecerles opciones que sean igual de aceptables para ti, como profesor y que cumplan con el mismo objetivo.

8. Demostrar que realmente te interesas por tus estudiantes y su progreso: Asegúrate que cada uno de tus estudiantes se sienta reconocido, valorado y parte integral de la clase. Para esto es importante conocer las necesidades de cada uno y estar atento a su progreso, tanto individual como grupal.

9. Promueve la enseñanza entre compañeros: En muchas ocasiones, cuando los niños están trabados con alguna materia, entienden la explicación que les da un compañero mejor que la del mismo profesor. Esta estrategia les provee de una oportunidad de trabajar juntos y desarrollar la cooperación. De igual manera, ayuda a que acepten la opinión y sentimientos de los demás.

10. Dales la oportunidad de que saboreen el éxito: El éxito es la mejor estrategia para promover la motivación a largo plazo. Los niños que han saboreado el éxito trabajan con más esfuerzo y entusiasmo hacia sus propios objetivos.

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