Brasil: Un poco de historia en el mes del mundial

BrasilHoy en Brasil todo es fiesta. Y goles. El vigésimo mundial de fútbol Brasil 2014 ha puesto los ojos del mundo sobre este inmenso territorio verde de enormes contrastes entre desarrollo y pobreza, tradicionalismo y modernidad. Además de las delegaciones deportivas que hoy están en las principales ciudades cariocas, visitan el país miles de turistas de todas partes del mundo. Brasil vive este mes entre dos fuegos: la algarabía que genera el fútbol y las protestas sociales que, a pesar de la poca cobertura que les da la prensa convencional, no se detienen y es más, crecen día a día. Pero Brasil es un país que además tiene muchas historias, algunas con matices realmente oscuros y difíciles de entender en estos tiempos de libertades absolutas, reivindicaciones raciales y demás campañas en pro de una mejor covivencia a nivel global. La mayor parte de la población brasileña es negra y variedades derivadas de este grupo étnico ¿quieren saber por qué? Se lo contamos en esta nota:


La esclavitud de la población de raza negra en los tiempos modernos siguió al descubrimiento de América. Los portugueses, que poseían una amplia parte de la costa africana occidental, comenzaron a emplear como esclavos a los negros. En esta política, los portugueses fueron rápidamente imitados por otros colonizadores del Nuevo Mundo.

En la región donde se encuentra el Brasil de hoy, a medida que empezó a crecer la industria del azúcar, hacía falta proveer de mano de obra barata a los ingenios azucareros a causa de la reducción de la población indígena del país. A causa de esta merma en la población apta para trabajar, los portugueses incrementaron el uso de esclavos que eran traídos de la zona de las actuales Angola, Guinea, Sudán y Mozambique. Esta población de raza negra, que fue capturada y explotada en América del Sur, pertenecía a tribus como los Mandino, Batues y Puel.

Los esclavistas portugueses utilizaron barcos que recogían a los esclavos en las costas de África. De una forma completamente inhumana, en los barcos eran transportadas aproximadamente unas quinientas personas (en condiciones de insalubridad extrema, sin suficiente espacio, agua y comida) que se veían obligadas a realizar esta travesía en un tiempo de cuarenta o cincuenta días.

La gente que viajaba era explotada aún durante el viaje, obligándosele a realizar tareas serviles mientras viajaban en las bodegas y eran separadas por su género (masculino y femenino).

A causa de las demandantes tareas y las condiciones infrahumanas en las que viajaban, alrededor de un 15% o 20% morían sobre todo por epidemias de viruela, disentería y sarampión.

La mayor parte de la población que llegaba a las costas del Brasil eran hombres de edad adulta y la minoría, mujeres y niños. Esta situación tenía dos explicaciones: los esclavistas coloniales preferían hombres adultos y fuertes capaces de soportar largas jornadas de trabajo produciendo azúcar. La segunda razón es que en África las mujeres jóvenes tenían un precio más elevado, una de las razones por las que en Brasil al principio no se formaron muchas familias de esclavos.

En Brasil era algo muy común que los dueños o amos blancos tuvieran muchos hijos con las relativamente pocas mujeres esclavas (en comparación con los hombres esclavos) que trabajaban en sus plantaciones. A los hijos de estos europeos y mujeres africanas se les llamó mulatos y una vez que alcanzaban la edad adulta, tampoco eran considerados como verdaderos ciudadanos de las nacientes repúblicas, siempre conservaron su condición de ciudadanos de segunda y hasta tercera categoría.

En muchos casos, los esclavos hombres, que debido a su condición inferior en la sociedad, no se les estaba permitido tener relaciones con las mujeres blancas, se escapaban mediante sublevación y se escondían en los caseríos o villorrios esperando tener la oportunidad de entrar en contacto con alguna mujer indígena o blanca. Esta situación trajo consigo la creación de nuevos grupos étnicos que hasta ese entonces no habían existido en América del Sur.

La primera ley para abolir la esclavitud en Brasil data de septiembre de 1871. Esta ley fue conocida como ley del vientre libre y fue promulgada por el gabinete del Vizconde de Rio Branco. Según esta ley, se les concedía la libertad a los hijos de esclavos nacidos a partir de esa fecha, aunque la libertad no era completa porque estos permanecían bajo la tutela de sus dueños hasta cumplir los veintiún años de edad.

En 1880, Joaquim Nabuco y José de Patrocinio crean la Sociedad Brasileira contra la Esclavitud, institución que se convertirá en el primer paso para el desarrollo de una fuerte campaña en contra de la esclavitud. Finalmente en 1885 y debido a la fuerte presión ejercida por la opinión pública y la posición abolicionista en algunos lugares de Europa, se promulga la ley Saraiva-Cotegipe, ley que daba la libertad a los esclavos con más de 70 años del Brasil.

Un 13 de mayo de 1888, el gobierno imperial, a través de la princesa Isabel, firmó la Ley Áurea que finalmente abolió la esclavitud en Brasil, se había dado fin a uno de los capítulos más terribles, abusivos e inhumanos de la historia de la humanidad.

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One Response to Brasil: Un poco de historia en el mes del mundial

  1. Pedro Pablo Galvez Pizarro dice:

    Una historia lamentatable, que pasaron todos los esclavos, y las colonias de los paises adelantados como españa, portugal, inglaterra,etc

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