Cuidemos nuestra piel durante el verano

Cuidemos nuestra piel durante el veranoEstimados docentes cuidemos nuestra piel: una de las actividades más comunes durante estos días de verano es ir a la playa, la piscina o el centro recreacional de su preferencia (y si es de Derrama Magisterial, mejor), a pasar un rato en familia, relajarse y, por supuesto, tomar sol. El calor está comenzando a aumentar y en las próximas semanas ya podremos decir que el verano está a tope, con temperaturas altas y sensaciones intensas de brillo y calor solar. Por eso es necesario seguir, con mucho celo y responsabilidad, las diversas recomendaciones que aparecen en diversos noticieros, periódicos y webs, respecto de cómo cuidar nuestra piel para evitar complicaciones. Todos sabemos lo mucho que ha cambiado la atmósfera a raíz del calentamiento global y otros fenómenos climático, de manera que no hace falta ser profesor de la especialidad de Ciencias Naturales para comprender esta necesidad. En esta nota les damos algunos interesantes datos y recomendaciones sobre este tema.

Llegó el verano, una de las temporadas más esperadas. El sol, el calor, la diversión y las vacaciones se juntan para hacer de esta estación, la más querida. Es típico aprovechar los días soleados e ir a la playa, al club o a la piscina del barrio para tomar sol. Estos baños de sol son beneficiosos para la salud, pues los rayos solares ayudan a equilibrar el sistema nervioso, tonificar los músculos y combatir el cansancio, el estrés y la depresión. Pero todo en exceso y sin los cuidados necesarios, pueden causar problemas en la salud, como el cáncer de piel o melanomas.

Es importante usar las cremas adecuadas para nuestro tipo de piel, estas cremas bloqueadoras deben ser aplicadas media hora antes de la exposición al sol y se tiene que ir renovando su uso entre 2 y 3 horas aproximadamente.

Hoy, debido al calentamiento global, los rayos solares son más fuertes y dañinos para nuestra piel, por eso los especialistas recomiendan que, día a día, se use el bloqueador adecuado para la temporada y tipo de piel que se tenga. El peor error que muchas personas cometen es que al estar bronceados, ya no usan protección solar, sin darse cuenta que esto produce el mismo efecto dañino en la piel.

Se debe evitar tomar el sol cuando este esté en su mayor plenitud, generalmente desde el mediodía hasta las 4 de la tarde. En este periodo se debe usar un protector más fuerte y de mayor duración.
Si se quiere tomar baños de sol, lo recomendable es empezar de manera gradual. Por ejemplo la primera exposición al sol no debe de pasar los 10 minutos, luego se puede ir aumentando poco a poco, pero siempre usando la debida crema protectora solar.

Existen varios tipos de radiaciones solares, como: las radiaciones ultravioletas (UVC) que son de una longitud de onda más corta por ende son los rayos con mayor energía. Tienen más capacidad para producir quemaduras, pero gracias a la capa de ozono son retenidas, por eso la aparición de agujeros en la capa de ozono es tan peligrosa.

Otro tipo de radicación es la visible (UVB), que son los causantes del enrojecimiento de la piel cuando se expone al sol, penetran la epidermis y estimulan a los melanocitos, que son las células que producen la melanina, que da el color moreno a la piel.

Y los rayos infrarrojos (UVA), que son los más penetrantes y los causantes del envejecimiento de la piel. Son además, los responsables de causar melanoma o el cáncer a la piel.

Asimismo, se debe considerar la oblicuidad de los rayos del sol, ya que según la estación, el momento del día y la latitud de la zona geográfica son más intensos. Mientras la zona sea más alta mayor es la exposición. El clima también influye, la lluvia y las nubes absorben parte de las radiaciones.

También el tipo de superficie donde nos encontramos, la nieve refleja hasta el 85 % de los rayos y la arena seca hasta el 17 %.

Nuestros ojos no deben estar ajenos a estos cuidados. La elección de los lentes de sol debe proporcionar una visión confortable con la máxima protección. A lo que tenemos que poner atención es a los filtros que los lentes tengan. Mientras más filtros, la protección será mayor.

Cuando ya la piel se quemó con los rayos solares, lo más adecuado es refrescar las zonas quemadas con compresas de agua fría. Si es que aparecen ampollas no se debe pinchar ni tocar esa parte de la piel.

Al estar muchas horas bajo los rayos del sol, nos puede ocasionar insolación. Lo primero que se tiene que hacer en estos casos es colocar al afectado en un lugar fresco y en sombra, aligerarlo de ropa y tumbarlo con las piernas ligeramente elevadas, para poder colocar las compresas de agua fría por el cuerpo.

El sol excesivo también nos puede producir deshidratación, para evitar esto debemos de tomar mucho líquido, especialmente agua, e ingerir alimentos ricos en sales y agua como las frutas y verduras.

belleza.uncomo.com/articulo/como-cuidar-la-piel-en-verano-5942.html

www.hospitalaleman.org.ar/prevencion/como-cuidar-la-piel-en-el-verano

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