¿Empresas Offshore? ¿Paraísos Fiscales? ¿Qué significan esas cosas?

panamapapersUn nuevo y monumental escándalo noticioso ha remecido los ámbitos político, financiero y hasta deportivo/farandulero a escala mundial, por encima incluso de los sonados casos de filtración de informaciones secretas que llenaron portadas de diarios, revistas y páginas asociados a los ahora famosos Wikileaks y documentos del banco HSBC. Se trata de los “Panama Papers” (“Papeles de Panamá” en español), documentos que revelarían las operaciones financieras millonarias en territorios conocidos por su aplicación mínima o nula de impuestos a empresarios, políticos y millonarios extranjeros de todo tipo, a sus cuentas bancarias y propiedades, por lo que se convierten en los llamados “paraísos fiscales”, ideales para la evasión de impuestos en sus respectivos países, lavado o blanqueo de dinero producido a través de actividades ilícitas y un sinnúmero de delitos financieros y tributarios. Según las fuentes originales, el diario alemán Sueddeutsche Zeitung y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), esta documentación filtrada y que viene siendo ya analizada por cientos de medios de comunicación a nivel mundial, muestra que diversos personajes públicos, entre ellos dos candidatos a la presidencia del Perú, habrían abierto empresas offshore y cuantiosas cuentas bancarias a través de una consultora llamada Mossack Fonseca, la facilitadora de estas acciones. ¿Empresas offshore? ¿Paraísos fiscales? ¿qué significan estos términos? Te lo contamos en esta nota para que lo compartas con tus alumnos y colegas:

¿Qué es una empresa “offshore”? La explicación parte de traducir el vocablo “offshore”, perteneciente al idioma inglés, que significa “alejado de la costa”. Por lo tanto es toda empresa que, a pesar de que sus dueños y capitales sean de una nacionalidad específica -por ejemplo, peruana- se haya fundado en un país lejano, separado de sus fronteras. Pero no cualquier país, sino uno que ofrezca ventajas tributarias y secreto bancario. En suma, un “paraíso fiscal”. Y ¿qué es un “paraíso fiscal”?

Nuevamente, el origen de esta denominación está en la lengua anglosajona y, en este caso particular, a partir de un error de traducción originado inicialmente en Francia. Resulta que, al no aplicar impuestos -o hacerlo a tasas bajísimas, casi simbólicas- y ofrecer total hermetismo y secreto a los dueños y titulares de estas cuentas millonarias, esta práctica comenzó a tomarse como el camino ideal para delincuentes financieros, ex presidentes que fugaron enormes cantidades de divisas, empresarios y políticos asociados al narcotráfico y hasta figuras del espectáculo o del deporte que, para no tributar en sus propios países, deciden -asesorados por consultoras especializadas en ubicar estas opciones- abrir sus cuentas bancarias en estos países.

Aunque la constitución de empresas o sociedades offshores no es necesariamente ilegal, se ha comprobado a través de las décadas que es una de las maniobras más comunes en el crimen financiero porque permite evadir impuestos y mantener las cuentas en secreto por encima de la legislación nacional de sus dueños. Al ser una empresa formada por personas fuera del país de su residencia, con mínimas o nulas obligaciones tributarias, se les presenta como una oportunidad de ocultar ingresos no justificados sin dejar rastro. Esto, claro está, hasta que una investigación obligue a abrir los secretos bancarios. Otra de las características del marco legal de las empresas offshore es que, si bien es cierto, se pueden establecer sin complicaciones burocráticas, sus dueños no pueden realizar inversiones ni actividades económicas o financieras dentro del país donde fue fundada la empresa.

Cuando esta práctica se hizo conocida en los términos que actualmente conocemos -grandes negocios internacionales de empresarios de cuello y corbata, en apariencia respetables y exitosos, con grandes caudales de dinero y activos- la prensa especializada en inglés denominó a estos países, ubicados generalmente en islas del Caribe, como “tax haven”, que se traduce como “refugio fiscal”. La palabra “haven” fue confundida por periodistas franceses, en la década de los 80s, como “heaven” (que significa “cielo”, “paraíso”) y fue esa mala traducción la que llegó a nuestros diarios y revistas informativas y económicas, transformando el refugio fiscal en paraíso fiscal, error que se mantiene hasta la actualidad, como se aprecia en las últimas informaciones relacionadas a los Panama Papers, escándalo que está dando la vuelta al mundo y que incluso ha tocado nuestras costas, involucrando a personajes de la política peruana antigua y reciente. Según esta filtración de documentos estaría quedando al descubierto la exclusiva y multimillonaria lista de clientes de Mossack Fonseca, consultora que maneja las cuentas de estas empresas offshores, abiertas en Panamá y en otros refugios o paraísos fiscales. La información circula de manera abundante en internet, como en este completo enlace de la BBC de Londres (en español).

Pero la historia de los mal llamados paraísos fiscales es más interesante aun. Estos refugios fiscales tienen su origen histórico en los siglos XVI y XVII, época en que los mares eran dominados por los temibles piratas y corsarios, famosos delincuentes provenientes de Inglaterra, Holanda y Francia que asaltaban a los barcos españoles y portugueses, para luego esconderse ellos -y sus cuantiosos botines- en diversas islas del Caribe que hoy conocemos como las islas Bahamas, Seychelles, Belice, Gran Caimán, entre otros. Por lo tanto, que corsarios y bucaneros hayan sido reemplazados por evasores de impuestos, defraudadores fiscales y blanqueadores de divisas negras es solo una evolución lógica de una misma actividad: el robo.

Sin embargo, es en la época moderna y posmoderna -a partir de las décadas de 1960 y 1970- que comienzan a surgir los refugios fiscales en términos de cuentas bancarias, transacciones millonarias sin impuestos de por medio, legislaciones internas que garantizan el secreto bancario de los extranjeros, etc. Los piratas fueron combatidos y eventualmente anulados por los tratados de paz entre los reinos inglés, francés, holandés y español/portugués del siglo XVIII y el establecimiento de colonias de estos grandes países europeos en toda América Latina y el Caribe hizo innecesarias sus incursiones marinas criminales. Pero una vez que llegó la descolonización -en la mayoría de casos durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX en países africanos y asiáticos- es que se produce el fenómeno de las empresas offshore y los paraísos o refugios para esta clase de negociantes, que prefieren llevar sus capitales a otras latitudes para evadir impuestos.

Así, a partir de 1960 el establecimiento de un mayor número de impuestos con el objeto de financiar el estado de bienestar en muchos países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos-OCDE y los férreos controles a las transacciones de capital en la mayoría de estos países dieron lugar al auge de los conocidos paraísos fiscales. Estos se establecieron primero en Europa y luego se extendieron a todos los continentes (fuente www.abc.es). La OCDE es una cooperación internacional, con sede en Francia, que opera desde 1960 y tiene actualmente 34 países miembros.

Según la OCDE, cuatro factores clave son utilizados para determinar si una jurisdicción es un paraíso fiscal:

  • Si la jurisdicción no impone impuestos o estos son solo nominales. La OCDE reconoce que cada jurisdicción tiene derecho a determinar si imponer impuestos directos. Si no hay impuestos directos pero sí indirectos, se utilizan los otros tres factores para determinar si una jurisdicción es un paraíso fiscal.
  • Si hay falta de transparencia.
  • Si las leyes o las prácticas administrativas no permiten el intercambio de información para propósitos fiscales con otros países en relación a contribuyentes que se benefician de los bajos impuestos.
  • Si se permite a los no residentes beneficiarse de rebajas impositivas, aun cuando no desarrollen efectivamente una actividad en el país.

Actualmente la cantidad de jurisdicciones consideradas como paraísos o refugios fiscales, de manera oficial, oscila entre 34 y 45 países según las listas que, periódicamente, publica la OCDE. Esta oscilación se debe a que ciertos países, como por ejemplo Liberia y Panamá -hoy en el ojo de la tormenta- han sido eliminados de la lista por haber flexibilizado sus leyes de secretismo y han aceptado compartir ciertos niveles de información acerca de las personas, empresas o conglomerados financieros que mantiene cuentas bancarias allí, sin ser residentes en el territorio. Tax Justice Network, una asociación de activistas británicos dedicados a investigar y recopilar información sobre movimientos tributarios, evasiones y condiciones favorables para esta clase de operaciones a nivel mundial ha elaborado una relación de 82 jurisdicciones (entre países e islas de Europa, el Sudeste Asiático, Oceanía y Centroamérica) según sus índices de secretismo financiero, entre las que se encuentra Panamá en el puesto #11. (fuente: página web de Tax Justice Network).

 

 

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One Response to ¿Empresas Offshore? ¿Paraísos Fiscales? ¿Qué significan esas cosas?

  1. Juan Castillo Estrada dice:

    En estos refugios fiscales son utilizados por los randes delincuentes internarnacionales,tienen guardado miles y millones de dolares, en ese grupo estarían los peruanos como ex presidentes y sus familias,y otros ligados al lavado de activos.

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