Gong: Un instrumento milenario y enigmático del Lejano Oriente

Mehtab Playing GongSeguramente lo han escuchado más de una vez, una reverberación que parece una ola de sonido que va llenando todo el espacio. Los doctores que se dedican a la medicina homeopática, o consejeros de salud y meditación trascendental lo usan como una extensión del mantra “om” asociado a las culturas hindúes y chinas. También es parte de las secciones de percusión de ensambles de música clásica de formato grande -orquestas sinfónicas, filarmónicas- y suele tocarse para añadir dramatismo o expresar sentimientos de terror en determinados movimientos. También es común -y más relacionado a su origen, por cierto- que se incluya en representaciones teatrales o cinematográficas sobre las culturas chinas, para anunciar el ingreso de una autoridad o personaje importante. Su gran tamaño ha sido también aprovechado como elemento de decoración de estancias temáticas, pues remite de inmediato a las pagodas chinas, por lo que se les puede ver en restaurantes de comida china, chifas, grabados en piezas de porcelana, etc. Nos referimos, por supuesto al gong, enigmático y ancestral instrumento originario de China e Indonesia, que actualmente sigue usándose en diversos contextos. En esta nota les contamos su historia, para que la transmitan a sus alumnos:

En China se usaron los gongs -platos enormes fabricados con una aleación basada en el cobre, bronce o latón- desde tiempos ancestrales. Los registros más antiguos de la existencia del gong lo ubican al interior de una tumba de una región del oeste de China conocida como Guangxi Zhuang, y data de hace más de 5,000 años, durante la Dinastía Han, la segunda de la China Imperial -una de las más largas, que gobernó entre el año 206 a.C. y el 220 d.C. En ese tiempo se realizaban rituales y reuniones tribales en las que se tocaban estruendosas músicas de tambores y percusiones.

Un gong tradicional puede medir entre 50 centímetros y 1 metro y medio de diámetro, con tamaños variables en medio que determinan la profundidad y duración de las ondas sonoras que emite al ser golpeado. El gong era usado normalmente para abrirle paso a las procesiones y autoridades importantes, de la misma forma en que hoy se utilizan las sirenas policiales. A veces, la gradación o rango de la autoridad anunciada determinaba la cantidad de golpes que debían darse al gong.

Hay varios tipos de gong, pero definitivamente el más popular es el gong suspendido, que cuelga de unas estructuras en posición vertical, para facilitar su toque. Estas estructuras pueden ser simples armazones de madera fuerte o exquisitos trabajos de filigrana, con grabados y estilos diversos, de metal o madera. La constante es que el gong queda suspendido para que el encargado de hacerlo sonar pueda golpear hacia el centro del instrumento, generando una onda sonora que se expande y que él puede hacer vibrar más o menos moviendo la pesada plancha de cobre, que puede tener un espesor de hasta 15 centímetros.

En general, mientras más grande es el gong, más largo y suave debe ser el mazo para golpearlo. En la China ancestral, otro de los usos tradicionales de estos pesados instrumentos era para señalar el camino a los campesinos en áreas extensas de terreno, ya que algunos gongs emitían sonidos que podían oírse hasta a 50 millas de distancia. En Japón, se usan hasta hoy para dar inicio a los asaltos en las peleas de sumo, de manera equivalente al uso de las pequeñas y más agudas campanas utilizadas en el box.

La música clásica europea adoptó al gong, como parte de la sección de percusiones mayores, desde la segunda mitad del siglo 18, y los primeros músicos que incorporaron su sonido a sus composiciones fueron los franceses Francois Joseph Gossec y Jean Francoise Lesueur. En el siglo siguiente, el célebre músico Hector Berlioz fue uno de los que más usó el gong y sus posibilidades sonoras, una práctica que fue continuada por músicos más modernos como Richard Wagner, Igor Stravinsky y hasta pioneros de la música electrónica de inicios del siglo 20 como Karlheinz Stockhausen.

Hoy existe una gran industria de fabricación de gongs, con versiones adaptadas a las necesidades de cada músico e incluso reconocidas fábricas de instrumentos de percusión occidentales como Paiste o Zildjian, tienen su propia línea de gongs suspendidos (los más populares) y de otros tipos y tamaños, ya que su usop se ha diversificado tanto que no solo sirven para ensambles sinfónicos sino también para nuevas tendencias de terapias médicas homeopáticas que usan el sonido en sus propiedades curativas y de relajación.

(Visited 413 times, 1 visits today)

One Response to Gong: Un instrumento milenario y enigmático del Lejano Oriente

  1. alex cesar apaza rodrigo dice:

    Estos artaiculos son muy buenos para enriquecer nuestra cultura musical sigan asi..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *