Grandes Personajes de la Humanidad: David Bowie (1947-2016)

David BowieA veces, cuando se habla de “artistas” se suele caer en el pragmatismo y regalarle tal adjetivo a cualquier persona solo porque apareció en la televisión o porque presentó algún producto que, debido a sus características banales e incluso vulgares, de baja estofa, llama tanto la atención que termina siendo aceptado, consumido y comprado por una cantidad enorme de personas. Sin embargo, un artista de verdad no está calculando cada uno de sus pasos para hacer que su nombre brille por todas las esquinas sobre la base de escándalos sino que produce efectos en los demás por su personalidad magnética y porque genera, inventa, crea atmósferas capaces de conmover, sorprender, sacudir al espectador y llevarlo a mundos paralelos, ajenos a la realidad. A esta categoría de artistas perteneció David Robert Jones, más conocido como David Bowie, músico inglés que trascendió los límites del rock -su principal vehículo de expresión- para convertirse en un ícono de la cultura popular de Inglaterra desde su aparición a mediados de los 60s. Bowie falleció el pasado domingo 10 de enero, tras una lucha contra el cáncer de casi año y medio, en New York, ciudad donde residía desde varios años. Su creatividad, autenticidad y libertad artística lo hicieron poseedor de un lugar privilegiado en el panteón de los ídolos del rock clásico, y su vocación innovadora le permitió mantenerse vigente, adaptándose una y otra vez a las exigencias de su propio talento, que siempre conseguía colocarlo por encima de tendencias, modas e imposiciones de los medios de comunicación. Aquí un pequeño recuento de su vida y obra artística, que abarcó la música, el cine, la pintura y hasta la moda.

La cultura pop contemporánea es diversa, variopinta, de registros desiguales en cuanto a lo que se considera “famoso”, “exitoso”, “influyente” y “clásico”. David Bowie calza en todas estas categorías y, sin embargo, su arte no puede ser considerado cercano a las masas. Que su muerte sea llorada por millones de personas en el mundo occidental, pero que ello no alcance para colocarle el rótulo de “masivo” es una buena señal de que estamos frente a un verdadero artista.

La música de David Bowie es inclasificable, aunque definitivamente se enmarca en el universo del rock and roll, que él asumió como su tabla de salvación ante la adversidad, los atisbos de locura, la imposibilidad de encajar en el mundo normal. Desde niño hizo gala de poseer talento para la música: cantaba en el coro escolar, aprendía simultáneamente a tocar saxo, piano y guitarra, actuaba en las fechas celebratorias del colegio. Estaba predestinado y después de escuchar Tutti frutti de Little Richard, decidió que quiso ser en la vida.

Y vaya si lo hizo. Veintisiete discos en estudio, nueve en vivo. Miles de conciertos alrededor del mundo y apariciones con la crema y nata del rock mundial: Queen, Lou Reed, Paul McCartney, John Lennon, Mick Jagger. Bowie se convirtió en el segundo artista musical más querido en su país después de los Beatles. Algunos de sus álbumes, como la llamada “trilogía de Berlín” (Low, Heroes y Lodger, grabados en Alemania, durante la segunda mitad de los años 70s), son considerados como joyas de la música popular experimental. Incursionó en sus últimos discos en la música electrónica y en los 90s incluso se animó a tocar rock fuerte, con su banda Tin Machine.

La variedad de sus registros musicales solo es comparable a la vocación por las personalidades múltiples, ambiguas, extraterrestres. Bowie siempre quiso aparecer ante los ojos de sus públicos como un ser de otro mundo, un alienígena que veía las cosas de manera diferente. Y también tuvo éxito en eso. Sus personajes Ziggy Stardust o The Thin White Duke son los más famosos alter-egos de la historia de la música popular contemporánea. En la genialidad viene oculta la locura, dicen por ahí. Bowie fue un gran ejemplo de eso.

Su integridad artística lo ha ubicado en la cima de las preferencias entre quienes aprecian el arte independiente, auténtico, fiel a sí mismo. Sus trajes psicodélicos, de vanguardia, marcaron el paso de la moda en los 70s y sus homenajes al soul norteamericano, lanzados de manera indistinta en los 70s y 80s, configuran un cuerpo de trabajo sólido y creíble, junto a otros géneros de naturaleza más experimental como la música electrónica y el rock progresivo, que también desarrolló con talento.

También fue actor de cine, realizando papeles secundarios en importantes películas como La última tentación de Cristo de Martin Scorsese, El hambre o Laberinto, una fantástica historia preparada en los estudios de Jim Henson. Asimismo compartió roles con destacadas actrices como Catherine Denueve en filmes poco conocidos -otra vez, el arte apreciado por una minoría- de gran valor cinematográfico.

Su muerte, ocurrida apenas dos días después del lanzamiento mundial de su disco número 27, titulado Blackstar (Estrella negra), que además coincidió con su cumpleaños 69, ha conmovido a propios y extraños. Desde los profundos conocedores de su carrera hasta los recién llegados, que han escuchado sus canciones durante años en las radios pero que jamás conseguían asociarlas al nombre de quien las cantaba o componía y que ahora recorren la internet buscando información, bajándose canciones, revisando sus alucinantes fotos y cambios de imagen a través de los años.

Tan buena fue su interpretación que muchos creían que, al ser de otro planeta, no podía morir. Sin embargo David Bowie era también un ser humano. Y lo demostró el pasado 10 de enero.

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One Response to Grandes Personajes de la Humanidad: David Bowie (1947-2016)

  1. francisco Emilio Peña García dice:

    para la música surgen los talentos que no son un hasta pronto sino un hasta siempre y ese fue David Bowie

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