Grandes Personajes de la Humanidad: Ettore Scola (1931-2016)

ettore-scola__130819104159Enero de 2016 será recordado como uno de los meses más tristes para las artes musicales y cinematográficas: a la comentada desaparición del cantante y compositor británico David Bowie, del compositor y director de orquesta francés Pierre Boulez y del actor inglés Alan Rickman, se suma ahora uno de los grandes directores de cine de la época de oro del llamado género “de autor”: el italiano Ettore Scola, el último de los grandes artistas del neorrealismo italiano, una ola de realizadores que produjeron algunos de los largometrajes más entrañables del cine europeo en las décadas de los 50s, 60s y 70s. Junto a Vittorio de Sica, Federico Fellini, Pier Paolo Pasolini y Michelangelo Antonioni, Scola estampó su nombre como uno de los exponentes clásicos del cine italiano y trabajó dirigiendo a figuras como Vittorio Gassman, Claudia Cardinales, Marcelo, Nino Manfredi, Sofía Loren, entre otros. Su película más recordada es, sin duda alguna, C’eravamo tanto amati (Nos habíamos amado tanto, 1974), considerada hasta la actualidad como una de las mejores historias de amor plasmadas en el cine de todos los tiempos. En esta nota algunos apuntes biográficos y una selección de sus mejores títulos, en homenaje a su partida. Quedan para el recuerdo las imágenes de sus inmortales películas, verdaderas joyas del séptimo arte.

Ettore Scola nació el 10 de mayo de 1931 en Trevico, un pueblo ubicado en la provincia de Avelino, al sur de Italia. Ettore ingresó a la industria cinematográfica como guionista en el año 1953, y dirigió su primera cinta, Se permettete parliamo di donne (Vamos a hablar de mujeres), en 1964. Diez años después, Scola consiguió el éxito internacional con el largometraje C’eravamo tanto amati  (Nos habíamos amado tanto), un cuadro de formato amplio acerca de la vida social y política italiana de post-guerra, que fue dedicada a su compatriota y colega Vittorio de Sica. La película obtuvo el Premio de Oro en el 9no. Festival Internacional de Cine de Moscú (Rusia). En 1976 Scola ganó en la categoría Prix de la Mise en Scene de la edición de ese año del prestigioso Festival de Cine de Cannes (Francia), por su película Brutti, sporchi e cattivi (Feos, sucios y malos), y ganó dicho festival en 1980 con La terrazza. Posteriormente tuvo otros éxitos y llegó a dirigir cerca de 40 films en más de cuatro décadas de trabajo. Scola falleció el pasado 19 de enero, en el Hospital Policlínico de Roma, cuatro meses antes de cumplir los 85 años. El primer ministro italiano, Matteo Renzi, declaró que la muerte de Ettore Scola “deja un enorme vacío en la cultura nacional”. Estas son solo algunas de sus películas más representativas:

1. C’eravamo tanto amati (Nos habíamos amado tanto, 1974), con Nino Manfredi, Vittorio Gassman, Stefania Sandrelli. Uno de los elencos estelares del cine italiano dirigidos en uno de los clásicos indiscutibles de su director. Una historia de amor como todas y como ninguna, con Roma como escenario incomparable.

2. Una giornatta particolare (Un día especial, 1977), con Marcello Mastroianni y Sofía Loren. Fue quizá su película más celebrada y reconocida a lo largo del mundo y del tiempo. Acompañó el fin del boom del cine italiano en la década del 70 y definió para siempre a Scola como el gran director melancólico de aquel país europeo.

3. Brutti, sporchi e cattivi (Feos, sucios y malos, 1976), con Nino Manfredi, Maria Luisa Santella, Francesco Anniballi. ¿Su mejor película? Ganadora en Cannes, es sin dudas la más contundente en la jugada temática y estética. Los 70s fueron la gran década de Scola y aquí contó nada menos que una historia de márgenes y urgencias a través del retrato de una familia típica de la Italia profunda.

4. Splendor (Esplendor, 1989), con Marcello Mastroianni, Massimo Troisi, Marina Vlady. El título refiere a una vieja sala de cine manejada por el personaje del gran Marcello. Quienes siguen considerando a Cinema Paradiso la gran película italiana deberían ver esta joya del maestro Ettore.

5. Le bal (El baile, 1983), con Étienne Guichard y Régis Bouquet. El día que Scole se animó al cine mudo y de la mejor manera. Le mereció ser el gran ganador del Festival de Berlín en 1984 y es un clásico del cine italiano de la década del 80.

6. La famiglia (La familia, 1987), con Vittorio Gassman, Fanny Ardant, Stefania Sandrelli. Uno de sus últimos films con estatura de clásicos. Un desparramo de grandes actuaciones y momentos que confirmaron aquello de que Scola fue el tipo que hizo de la lágrima un lugar mejor si se dice en italiano.

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