Historia del Perú: La Perricholi, un personaje de otra época

Aun cuando actualmentLa Perricholie solo se le identifica como la mujer que dio origen a un par de series de televisión de irregular calidad, concentradas en los aspectos más prosaicos de su historia, Micaela Villegas “La Perricholi” ha sido objeto de estudio y mención de nuestros más grandes intelectuales en varias épocas: desde los retratos cómicos y exagerados de Ricardo Palma y José Antonio Lavalle hasta los análisis históricos de Luis Alberto Sánchez, Jorge Basadre y Raúl Porras Barrenechea, o los apuntes de su influencia en el desarrollo del teatro burlesco peruano hechas por el experto Guillermo Lohman Villena; la figura de esta joven que conquistó -no de la forma vulgar que le imprimió la cultura televisiva moderna para adaptarla a las expectativas del público actual, sino más bien con esa actitud entre disimulada y atrevida de las prácticas cortesanas del siglo 19- a uno de los más encopetados virreyes afincados en Lima, quien mandó construir, en su nombre, algunos de los lugares más emblemáticos de la Lima colonial. Aquí les contamos su historia (adaptado de la web Biografias.es):

No se sabe exactamente el lugar, pero según su partida de bautizo, María Micaela Villegas y Hurtado de Mendoza nació en Lima el 28 de septiembre de 1748. Fue la mayor de seis hermanos e hija de Joseph Villegas y Arancibia y de María Teresa Hurtado de Mendoza y de la Cueva.

Su familia fue de condición humilde y vivieron en un barrio del ahora distrito del Rímac. A pesar de no ser algo común para las mujeres de aquella época, Micaela aprendió a leer y a escribir. Le gustaban las obras de Lope de Vega y Calderón de la Barca, mostrándose muy aficionada y con una enorme vocación por la danza y el canto. Ser actriz tampoco era propio de las mujeres de aquellos años y al cumplir 15 años de edad hizo su debut en el Coliseo de Comedias, cuyo dueño de apellido Maza, era un actor muy conocido y empresario teatral, el cual le enseñó el oficio del teatro y siempre la protegió.

Disfrutaba de lo que hacía y antes de cumplir 20 años se convirtió en la actriz de moda del momento por su gran talento y carisma. Su imaginación y memoria eran brillantes, llenando todos los días el teatro de gente, que iban solo para oírla y verla recitar romances caballerescos y escenas cómicas. Pronto se hizo famosa, cruzando los límites del Virreinato.

En esa época llegó al Perú el nuevo Virrey Don Manuel Amat y Juniet, un hombre de más de 60 años, con quien inició un romance que duraría 14 largos años. A pedido de ella, Amat realizó muchas construcciones, La Alameda de los Descalzos,  el Palacete de La Quinta de Presa o el Templo de las Nazarenas, que hasta hoy guarda al Señor de los Milagros y de quien ella era muy devota. Dicen que el Paseo de las Aguas fue hecho para ponerle la luna a sus pies, ya que según la tradición, cuando el virrey le declaró su amor, Micaela le respondió que solo lo aceptaba si ponía la luna a sus pies. Se construyó el Paseo de las Aguas con una amplia fuente en el centro, donde se reflejaba el cielo y durante una noche de luna llena la llevó hasta el borde, cumpliéndole su deseo.

El apelativo de “Perricholi” también se le atribuye al Virrey, pero hay muchas historias acerca de su significado. La más conocida cuenta que en una de sus muchas peleas, Amat la llamó “perra chola”, que en su acento catalán sonaba a Perricholi, de ello se enteró toda la sociedad limeña y desde ahí la llamarían de esa forma para humillarla.

A “Miquita” (diminutivo de su nombre de pila, Micaela) le gustaba exhibirse con el Virrey y provocar la envidia de la nobleza limeña. No existe ningún retrato de ella, únicamente algunas descripciones muy entusiastas como las de José Antonio Lavalle y otras menos favorables como las que hizo Ricardo Palma, pero en lo que sí coinciden es que era dueña de mucha gracia y encanto.

En 1769, Micaela y el Virrey tuvieron un hijo al que llamaron Manuel. Cuando el Virrey Amat fue cesado del Perú para volver a España, le dejó una generosa pensión y varias propiedades. Ella se quedó con su hijo y tiempo más tarde se asoció con Vicente Fermín, con quien se casó en 1795, quedando viuda  trece años después.

Sus últimos años de vida vistió el hábito de las Carmelitas y se dedicó a la oración, realizó muchas obras de caridad que hicieron olvidar a los limeños sus escándalos de juventud.

Micaela Villegas falleció en su casa de la Alameda Vieja, a los 71 años, el 16 de mayo de 1819. Sus herederos fueron su hijo Manuel y su nieta mayor Tomasa. Su sepelio se realizó tal como ella lo había pedido, muy sencillo. Fue enterrada en la Iglesia de la Recoleta de San Francisco.

Fuente: Biografia.es

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4 Responses to Historia del Perú: La Perricholi, un personaje de otra época

  1. Edgar Rolando Santiago Bernardo dice:

    En el distrito de Tomayquichua de la provincia de Ambo del departamento de Huánuco, se exhibe la casa de Perricholi (Micaela Villegas), casucha tomada como el lugar donde vivió y permaneció con el virrey Amat. Entonces Cuál fue el lugar de origen y permanencia de ella?

    • admin dice:

      Efectivamente, está la casa donde habría nacido y residido durante su niñez en Huánuco. Sin embargo no hay mayores informaciones reales sobre si pasó allí sus días con el virrey Amat. Incluso hay ilustraciones hechas por el francés Max Radiguet, en el siglo 19, en las que se muestra la casa de La Perricholi y el virrey en lo que hoy es el distrito de Rímac.

      Saludos cordiales,

      Oficina de Imagen Institucional
      Derrama Magisterial

  2. ben dice:

    micaela villegas la perricholi nacio en lima, ahi estan los documentos de su bautismo y su testamento, lo de huanuco es solo fantasia de ricardo palma

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