La fotografía de aniversario: De la cámara oscura al “selfie”

fotografía Con motivo de un aniversario más de la inscripción que hiciera George Eastman del primer rollo y cámara fotográfica Kodak (4 de septiembre de 1888), les contamos brevemente la historia de este invento espectacular que se convirtió, poco a poco, en expresión artística y que hoy, en su formato digital, forma parte de nuestra vida diaria. La fotografía, esto es, la captura de imágenes fijas de la vida, es un poderoso medio de comunicación que, en las manos indicadas, puede graficar toda una época y asegurar su inmortalidad. Desde los fotógrafos callejeros de antaño, que introducían la cabeza debajo de una tela y gritaban “mire el pajarito” al fenómeno actual de los llamados “selfies” -esas autofotos que las personas se toman con sus teléfonos, iPads, tablets y demás artilugios tecnológicos, mucha agua ha corrido bajo los puentes de la fotografía y su uso indiscriminado nos ha alejado del profundo significado artístico que se puede conseguir con talento, dedicación, sensibilidad y técnica. Actualmente cualquiera puede tomar fotos, pero muy pocos son capaces de tomar buenas fotos.

La fotografía tiene su cuna en Francia, a finales de inicios del siglo XIX, donde por primera vez se experimentó con este procedimiento gracias a las innovaciones tecnológicas de la época preindustrial. Este descubrimiento se llevó a cabo dentro de un contexto influenciado por la filosofía positivista, que establecía al apoyo empírico en forma de pruebas como la manera más adecuada de llevar a cabo descubrimientos científicos.

En 1816, Joseph Nicephore Niépce consigue la primera imagen negativa sobre papel con una cámara oscura, un descubrimiento portentoso para la época. Diez años más tarde, el mismo Niépce realiza la primera heliografía utilizando betún de Judea. En 1839, su cámara oscura fue presentada en la Academia de Ciencias y Bellas Artes de Francia. La presentación de esta cámara coincide cronológicamente con el descubrimiento del daguerrotipo, el antepasado más antiguo de la cámara fotográfica.

El daguerrotipo fue la primera técnica fotográfica capaz de captar una imagen sin que se desvaneciera con el paso del tiempo. En este procedimiento, la imagen era realizada sobre una placa de cobre recubierta a su vez con plata y sensibilizada con vapores de yodo. Esta superficie mostraba una idónea sensibilidad a la luz y debía ser usada antes de una hora. El nombre del daguerrotipo proviene del apellido del inventor francés de este aparato, Louis Jacques Mandé Daguerre.

En 1840 William Henry Fox Talbot fue el inventor del primer negativo. Este negativo fue conocido como Calotipo y estaba hecho de un papel que, al ser copiado sobre otra hoja y debido al contacto, realizaba el positivado. Este papel se humedecía dentro de una solución ácida de nitrato de plata antes y después de la exposición y nuevamente antes de ser finalmente fijado. El procedimiento descrito fue un gran avance para la fotografía porque permitía hacer varias copias de un mismo negativo.

Talbot había intentado proteger su Calotipo y muchos de los procedimientos de Daguerre. Sin embargo, la presión de la demanda del mercado para hacer fotografías de forma rápida y a un costo no muy elevado llevó a que las patentes que había intentado obtener el científico inglés fueran rechazadas.

En 1849 otro francés, Gustave Le Gray, habló por primera vez en su Tratado práctico de la fotografía sobre un proceso que iba a ser una sensación dentro del mundo de la fotografía. Se refería al procedimiento del colodión húmedo. Este descubrimiento utilizaba el colodión, una especie de barniz que se vertía de forma líquida sobre las placas. Estas placas debían encontrarse completamente limpias para generar imágenes nítidas y sin ninguna mancha.

En 1884, George Eastman, un empresario norteamericano, patentó una película transparente y flexible que había montado sobre un soporte de papel, se trataba de la primera película en un carrete de 24 exposiciones. Cuatro años más tarde, lanzaría al mercado un singular aparato que revolucionaría el mundo de la fotografía. Este nuevo prototipo de cámara tenía solo 18 centímetros de largo y estaba provisto de un cargador de cien exposiciones. La cámara de Eastman contaba con un foco que permanecía fijo y una velocidad de obturación de 1/25 segundos. El precio del novedoso invento era de 25 dólares y se le conoció como Kodak, toda una revolución en su género para ese entonces.

En 1891, el mismo Eastman incluyó una película que se podía intercambiar a plena luz del día. a partir de entonces los avances en materia de fotografía, equipos, componentes y técnicas, fue desarrollándose a una velocidad vertiginosa. Por ejemplo, en 1899 se empezó a utilizar celuloide, uno de los sistemas que aún siguen siendo utilizados hoy en día, a pesar del auge de la tecnología digital.

La fotografía fue uno de los inventos que revolucionó la manera en que el mundo era entendido en cuestiones de comunicación a través de imágenes. Hasta ese entonces era imposible retener, en un soporte físico, escenas de la vida diaria, rostros, personas, lugares. Hoy en día la fotografía digital domina prácticamente todos los ámbitos con los que se ocupa este arte de finales del siglo XIX, sin embargo existen aún algunos románticos que disfrutan el seguir utilizando las antiguas películas.

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