La Marinera: Un baile nacional, tradicional y elegante

la marinera¿Quién no se emociona al ver una Marinera bailada con destreza y gracilidad? La elegancia de sus movimientos, el pañuelo en el aire (ese que “lanza un hechizo” como dice la letra del vals Embrujo, composición de don Luis Abelardo Núñez), los finos vestuarios y accesorios y la contundencia de sus notas, tocadas por banda de tarolas y vientos o conjunto de guitarra y cajón, constituyen un genuino motivo de orgullo para nosotros, los peruanos. Este fin de semana se realizará, en Trujillo, la edición 55 del Concurso Nacional de Marinera, en el que cientos de parejas, por categorías competirán para alzarse con el cetro de campeones de campeones, en este tradicional evento musical y artístico. Asociada originalmente a la costa norte del Perú, la marinera tiene otras variantes, de las cuales las más conocidas son la limeña y la serrana, esta última en menor medida. Incluso en algunas ciudades de la selva se practica esta danza. Pero definitivamente es la marinera norteña la que genera más atención por sus características, que la convierten en un baile popular de fama internacional. En esta nota presentamos interesantes datos sobre su origen, elementos y variaciones, así como una breve historia de este concurrido concurso que cada año concita expectativa en todo el país.

La marinera refleja el encuentro de dos almas, el cortejo de la pareja. Este típico baile de la costa peruana está lleno de garbo, ritmo y belleza que desde la época de la colonia, mezcla las características de los hispanos, andinos, negros y mestizos de la época.

Se dice que esta danza tiene un inicio remoto por el siglo XVII, con el fandango, danza que nació en el Perú por los años 1600 y luego se exportó a España, donde fue censurado por la Corona y la Iglesia. También se le atribuye su origen a la zamacueca, baile popular en el siglo XIX, que mezcló los movimientos corporales con los de los pañuelos que los bailarines flamean rítmicamente.

En su viaje por la diócesis de Trujillo, el obispo Baltasar Martínez Compañón (1779-1790) recogió en sus láminas, los diversos bailes de españoles, indios, negros y mestizos, donde se aprecian muchos movimientos de zapateo y coloridos atuendos. También aparecen partituras de tonadas regionales, cuyas notas tienen similitud con la Zamacueca (madre de la Marinera), tales como La donosa, Lanchas para bailar y El conejo. Estos bailes eran mal vistos por la élite conservadora, quienes emitían severas sanciones para quienes las practicaban en público.

En 1879, Abelardo Gamarra Rondó, apodado “El Tunante”, le puso el nombre de marinera, baile que en ese tiempo era conocido como maicito, ecuador, zanguaraña y chilena.

Una fecha importante para la marinera fue el 30 de enero de 1986, cuando el Instituto Nacional de Cultura del Perú declara como Patrimonio Cultural a la marinera y a todas sus variantes regionales.

Según los estudiosos, la marinera tiene tres variantes. La marinera limeña es la que está más pegada al reglamento, está sincronizada por estrofas, por pasos y con movimientos más suaves. La marinera serrana no es muy jocosa, siendo su expresión la melancolía y la tristeza, debido a su procedencia alejada y olvidada. Y la marinera norteña, que es la más libre, más pícara, más espontánea. Aquí el hombre baila con zapatos mientras que la mujer, que representa a la campesina no los usa.

Además, también se baila marinera con el caballo de paso peruano, que es una raza equina surgida durante la Colonia y cuyos ejemplares son adiestrados para ejecutar un trote peculiar.

Entre los pasos de la marinera están los movimientos con el pañuelos que se hacen mientras se mira fijamente a la pareja, generalmente este paso se da al inicio, centro y final del baile. El pañuelo se debe tomar con una sola mano y se va dibujando “ochos” imaginarios y círculos en el aire, manteniendo una postura elegante y refinada, pues este elemento sirve de comunicación con la pareja.

Otro de los pasos son los que se marcan lateralmente, colocando un pie en media punta sin darle peso, mientras el otro pie avanza apoyado con toda la planta, y se va cruzando con el de atrás, hacía la derecha o izquierda, respectivamente.

La coreografía se realiza sobre un círculo imaginario, donde la mitad es para el hombre y la otra mitad para la mujer. Comienza con un paseo, que se realiza mientras se da la entrada instrumental, para luego quedar frente a frente, antes que inicie el canto.

El zapateo, se realiza por lo general luego de la fuga o marcación principal, en la segunda parte de la canción y antes del remate. Cosiste en zapatear el piso, alternando los pies al compás de la música. El hombre zapatea con fuerza y la mujer con más sutileza. Uno de los zapateos más tradicionales es el escobillado o cepillado, llamado así, debido al parecido con el movimiento al escobillar el piso con el pie.

La vestimenta para bailar la marinera va adoptando las costumbres de la zona y de la época colonial. En el caso de los varones, se usa el típico traje de los jinetes de las zonas rurales del norte del Perú como son los elegantes chalanes, quienes vistes trajes blancos con fajas, ponchos livianos de lino como para la costa y sombreros de paja de ala grande. En la actualidad el vestuario masculino es de cualquier tono, con o sin poncho, pero manteniendo la elegancia.

Las damas lucen un vestido largo con bordados de finos encajes, y grandes cantidades de pliegues, de manera que al abrirlas impresiona su amplitud. Otra prenda utilizada es el fuste, para que cubra al momento de alzar la falda, este va bordado en la parte inferior. Se acompaña con una blusa bordada de manga larga. Ambos deben de tener pañuelos blancos y las damas con bordados. La costumbre indica también, que la mujer debe de bailar sin zapatos, sea cual sea la superficie.

Todos los años, desde 1960, se realiza el Concurso Nacional de Marinera, un certamen de fama internacional donde participan cientos de parejas de baile de diferentes partes del Perú y del exterior. Este concurso fue instaurado por el presidente del club Libertad de Trujillo, Juan Julio Ganoza, ya que su club pasaba por problemas financieros.

El jurado del primer Concurso Nacional de Marinera estuvo integrado por Christian Acosta, Antonio Pinilla, José Durand, Chabuca Granda, Alicia Maguiña, Manuel Mujica y Guillermo y Luisa Ganoza. Con el pasar de los años se fueron incluyendo diferentes categorías. Actualmente, se realiza en el Coliseo Gran Chimú y congrega a miles de amantes de este baile nacional.

Este evento despertó una pasión excepcional por los habitantes de Trujillo, quienes se convirtieron en los mayores difusores, llevando a convertir a la marinera en un ícono artístico-cultural de la ciudad.

Con el tiempo, se realizaron grandes eventos, que reforzaron el amor a la marinera, como el Congreso Nacional de Marinera, Concurso Nacional de Caballos de Paso, el Concurso Internacional de Marinera en U.S.A., el Congreso Internacional de Marinera y el Concurso Nacional de Coreografías de Marinera.

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3 Responses to La Marinera: Un baile nacional, tradicional y elegante

  1. Mercedes Ramos Quintana dice:

    Se debería incentivar la práctica de la Marinera en todas las Instituciones Educativas del Perú, así como también fomentar los concursos. ¡Viva la Marinera!

  2. que interesante es el baile de la marinera emocionante al ver los pasos el movimiento , de la marinera

  3. rocio espinoza dice:

    Es verdad la marinera es lindisima y deberían darla a conocer al mundo es más jacarandosa y coqueta, las marineras la centenaria, marinera de corazón y …de Pochita son mis favoritas.El gobierno debería decretar que nuestra unfancia y juventud tenga más conocimiento de esta bellisima danza.

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