La vida de Vincent van Gogh

Este pintor holandés, de nombre VincentWillem van Gogh, es un artista que con sus creaciones cambió admirablemente, y de manera perpetua, el estado de la pintura. Pasó a la historia como el paradigma del genio, que con sus cuadros llenos de color y fuerza mantuvo una relación profunda con la naturaleza y la humanidad. El gran valor de este artista se nota en la existencia de un museo en Ámsterdam, dedicado particularmente a su obra.

Van Gogh nació el 30 de marzo de 1853 en una pequeña aldea de la región de Groot-Zundert en Holanda. Su hermano mayor, que también fue bautizado con el nombre de Vincent, había nacido un año antes también el 30 de marzo, pero, infelizmente, murió con apenas seis meses de edad. Así, el niño Van Gogh venía al mundo para aceptar la responsabilidad que el destino le había robado al primogénito.  Es así que fue obligado a abandonar la escuela  a corta edad, para ayudar al sustento de la familia. Hijo de un pastor protestante, a los 15 años logró encontrar, gracias a su tío, empleo en una librería de La Haya donde se desempeñaba como el responsable por envolver y enviar los libros que se vendían. La librería era una filial de la prestigiada galería Goupil en París. De esta manera, por la gran atracción que demostraba por las pinturas, se le aceptó para que fuese a París y trabajar para Goupil.  Aquí, mantuvo sus primeros contactos con el arte y con algunos artistas que se pasaban por la galería para adquirir cuadros.

Y aunque estudios afirman, que el ser humano desde tiempos remotos tuvo siempre problemas para encontrar un lugar ideal para establecerse, el escritor, desde su juventud sentía que este lugar utópico existía en la casa de sus padres, por lo que siempre añoraba visitarlos en Holanda.

Viviendo en Londres, se enamoró de una inglesa pero ésta lo rechazó, lo que ocasionó que Van Gogh cayese en depresión. Esto ocasionó que busque refugio en la religión.

Contradiciendo los deseos de su padre, decidió seguir la carrera de teología en la universidad, para lo que tuvo que prepararse para los exámenes de admisión. Infelizmente, no le aceptaron y desistió de la idea. Entonces pasó a tener una existencia errante y de profunda tristeza pues no encontraba una razón para su existencia, una labor que llenase su alma de alegría.

Alternó entre algunos trabajos poco remunerados y llegó a vivir como vagabundo. Fue al interior de Bélgica para enseñar el evangelio. Cuando su labor como predicador de la palabra de Dios fracasó, regresó a  casa de sus padres y decidió convertirse en pintor.

Se enamoró nuevamente. Esta vez, de una prima, que también lo rechazó. Pero después encontró una compañera en Christine Sien, una mujer pobre que tenía que recurrir a la prostitución para sustentar a la hija que tenía. Vivó con ella durante algunos meses hasta que la convivencia entre los dos se volvió insoportable, en gran parte por la familia de Sien, que le hacía la vida imposible al pintor.

En su periodo inicial, los cuadros de Van Gogh eran muy oscuros, la variedad de colores era escaza. Él persistía más en sus dibujos, pues pensaba, algún día venderlos y así agenciarse la vida. Hay que notar que desde 1880, cuando se decidió por un camino artístico para su vida, hasta su muerte en 1890, siempre fue sustentado por su hermano mayor, Theo. Fue con este con el que mantuvo a lo largo de su vida, una correspondencia asidua e íntima. Theo siempre tuvo fe de que su hermano, algún día se convertiría en un artista de valor. La correspondencia entre los dos ha sido publicada recientemente en su integridad y demuestra la vida apasionada de Van Gogh en relación al arte.

En la Ciudad de las Luces, gracias a la influencia del impresionismo, la paleta oscura de Van Gogh ganó luminosidad y color. Aunque al principio le agradó la vida en la ciudad, después su salud comenzó a deteriorarse y el artista pensaba que era por la agitación y la comida mala de París.

En 1888, se muda a Arles para buscar un sol nuevo, que le mostrase colores que nunca había tenido la oportunidad de apreciar. Es en los dos últimos años de su vida que creó, lo que muchos consideran la mejor parte de su obra.  Fue así que Van Gogh pintó cerca de 200 telas, lo que tuvo como consecuencia un episodio de colapso nervioso.
A la edad de 37 años viaja a la ciudad francesa de Auvers-sur-Oise para intentar recuperar su salud. En 27 de julio de 1890, salió como siempre a pintar por la mañana y se disparó un tiro en el pecho con un revólver. No se dio cuenta de que su herida era mortal y volvió a la pensión Ravoux, donde murió en su cama dos días después, en brazos de su hermano Theo.

Después de su muerte Van Gogh alcanzó el reconocimiento que se le había negado en vida y sus cuadros están entre los más caros del mundo. Las obras de Van Gogh, significó una renovación admirable en la pintura occidental.

(Visited 201 times, 1 visits today)

One Response to La vida de Vincent van Gogh

  1. Doris Aucaruri Bueno dice:

    ADMIRO Van Gogh por las características del contenido de sus pinturas en la naturaleza , a veces lo comparto con mis estudiantes de 4 años , y en otros años con los niños de 5 años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *