Otto von Bismarck y la Seguridad Social

Otto von Bismarck y la Seguridad SocialEn las clases del curso de Historia Universal, hace algunas décadas, cuando se mencionaba el nombre “Otto von Bismarck” o simplemente “Bismarck” se hacía relacionándolo con una personalidad dura, rígida e intransigente, que gobernó con mano dura al poderoso Imperio Alemán entre 1860 y 1890, como Canciller (o Kaiser, como se dice en alemán). Esta imagen hizo que se creara el “mito Bismarck”, sostenido durante años, según el cual se trató de un político cerrado, dogmático y poco interesado en el bien común. Sin embargo, como todo en el mundo globalizado, las investigaciones han traído como resultado diversos hallazgos entre los cuales destaca el profundo espíritu social de Otto von Bismarck y hoy se reconoce ampliamente su trascendental importancia en la institucionalización legal de la previsión y la seguridad social, a través de normas específicas redactadas en sus últimos años como gobernante de Germania. Estas leyes -de aseguramiento social en casos de enfermedad, accidentes laborales, vejez y discapacidad- constituyen la base sobre la cual comenzó a desarrollarse todo lo que hoy conocemos como Seguridad Social. En esta nota extraída de la página web de la Organización Internacional del Trabajo.

Seguridad Social: De Bismarck a Beveridge

Fuente: Página web de la OIT

Hace 120 años, Alemania se convirtió en el primer país del mundo en adoptar un programa de seguro social para la vejez, diseñado por Otto von Bismarck. Las motivaciones del canciller alemán para introducir el seguro social en Alemania fueron promover el bienestar de los trabajadores –a fin de que la economía alemana siguiera funcionando con la máxima eficiencia– y eludir la demanda de opciones socialistas más radicales.

Combinado con el programa de indemnización a los trabajadores creado en 1884 y con el seguro de “enfermedad” promulgado el año anterior, este seguro dio a los alemanes un completo sistema de seguridad de los ingresos basado en los principios de la seguridad social.

A pesar de sus credenciales conservadoras, Bismarck sería tachado de “socialista” por introducir esos programas, igual que le pasó al presidente Roosevelt setenta años más tarde. En 1935, el Presidente de EE.UU. aprobó la Ley de la Seguridad Social, que acuñaba un nuevo término que combina “seguridad económica” con “seguro social”.

Después de la Primera Guerra Mundial, los sistemas de seguros sociales se desarrollaron rápidamente en varias regiones, y la protección social se incluyó en los programas de las organizaciones internacionales recientemente creadas, como la OIT y la Conferencia Internacional de Uniones Nacionales de Mutualidades y Cajas de Seguro de Enfermedad que inició su andadura en Bruselas en octubre de 1927 y que posteriormente se convirtió en la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS).

En 1941, en la Carta del Atlántico, el Presidente Roosevelt y el Primer Ministro del Reino Unido, Winston Churchill, se comprometieron a mejorar las normas laborales, el progreso económico y una seguridad social para todos. En 1942, en pleno apogeo de la segunda guerra mundial, el Gobierno del Reino Unido publicó el Plan Beveridge –así llamado por el nombre de su autor principal, Lord Beveridge– que dio lugar a la creación del primer sistema unificado de seguridad social. En Francia, Pierre Laroque lideró los esfuerzos gubernamentales por extender la protección social a toda la población, y en 1946 se constituyó un sistema nacional de seguridad social.

En 1944, con el giro experimentado por la guerra, la histórica Declaración de Filadelfia de la OIT hacía un llamamiento a favor de ampliar las medidas de seguridad social y de promover, a escala internacional o regional, una cooperación sistemática y directa entre las instituciones de la seguridad social, el intercambio regular de información y el estudio de los problemas comunes relativos a la administración de la seguridad social.

Un año más tarde, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo artículo 22 reconoce que “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social”. En 1952, la OIT adoptó el Convenio sobre la Seguridad Social (normas mínimas) (núm. 102), y en 2001 puso en marcha una Campaña Mundial en materia de Seguridad Social y Cobertura para Todos.

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