Recordando a un maestro del violín: El otro Yehude

YehudeYehude -palabra que significa “judío” en lengua hebrea- es sinónimo, para nosotros en Perú, de un conocido congresista, ex Primer Ministro y ex Presidente Regional de Lambayeque. Sin embargo, hay un personaje de la historia de la música, un maestro del violín de categoría mundial, que fue bautizado con este nombre ancestral. Su carrera artística se desarrolló en una época de convulsión golbal, hablamos de la Segunda Guerra Mundial por supuesto y, posteriormente, se consolidó en los más importantes cenáculos de la música clásica e internacional, llegando a ser muy admirado inclusive por otros tipos de públicos, debido a su introducción en el universo del jazz de la mano de su colega violinista, el francés Stephane Grappelli. Yehude, el otro Yehude, falleció hace 31 años un 12 de marzo de 1983. Lo invitamos a conocerlo en esta nota:

Yehude – que significa “judío” en hebreo – Menuhin (22 de abril de 1916-12 de marzo de 1999) fue un violinista y director de orquesta nacido en los EE.UU. que pasó la mayor parte de su carrera artística en el Reino Unido. Nació como ciudadano norteamericano pero se nacionalizó suizo en 1970 y posteriormente, obtuvo también la nacionalidad británica en 1985.

Yehude Menuhin nació en la ciudad de New York, de padres rusos con raíces judías, provenientes de lo que ahora es Bielorrusia. Sus hermanas fueron la pianista clásica y activista por los derechos humanos Hephzibah Menuhin y la pianista, pintora y poeta Yaltah Menuhin. A través de su padre Moshe Menuhin, un estudiante rabino y escritor anti-zionista, Menuhin descendía de una dinastía muy distinguida de rabinos. Menuhin inició sus estudios de violín a los 3 años bajo la tutela del maestro violinista Sigmund Anker.

Él mostró un talento extraordinario a muy temprana edad. Su primera presentación como solista fue a los 7 años de edad en 1923 junto a la Sinfónica de San Francisco. Posteriormente, Menuhin estudió con el compositor y violinista rumano George Enescu, después de lo cual hizo varias grabaciones junto a su hermana Hephzibah. De niño y de adolescente tuvo una fama fenomenal. En 1929 tocó en Berlín, bajo la batuta de Bruno Walter, tres conciertos de Bach, Brahms y Beethoven. Se dice que en una ocasión Albert Einstein exclamó al final de un concierto: “¡Ahora sé que sí existe Dios!”.

Yehude Menuhin tocó para los soldados aliados durante la Segunda Guerra Mundial y viajó junto al compositor Benjamin Britten para actuar frente a los compañeros del campo de concentración de Bergen-Belsen, tras su liberación en abril de 1945. Regresó a Alemania en 1947 para tocar junto a la Orquesta Filarmónica de Berlín bajo la batuta del director Wilhelm Furtwängler como un acto de reconciliación, convirtiéndose en el primer músico judío que actuó tras el Holocausto. Él declaró frente a las críticas dentro de la comunidad judía que su intención era rehabilitar el espíritu de la música alemana.

Después de labrar su éxito con actuaciones de riqueza romántica y opulencia tonal, experimentó considerables dificultades físicas y artísticas ocasionadas por la sobrecarga de trabajo durante esos años, así como un proceso de entrenamiento poco estructurado. Un cuidadoso período de prácticas y estudio combinado con la meditación a través del yoga (que aprendió del maestro hindú B.K.S. Iyengar) lo ayudaron a recuperarse y superar estos problemas. Sus profundas interpretaciones musicales han sido aclamadas casi universalmente. Cuando finalmente comenzó a grabar, ya era reconocido por sus fraseos musicales en los que construía y deconstruía varias notas a la vez.

Menuhin continuó actuando hasta avanzada edad, haciéndose más conocido por sus sentidas interpretaciones de austera calidad, así como por sus exploraciones en géneros que se encontraban fuera del ámbito de la música clásica.

En 1962 estableció la Escuela Yehude Menuhin en Store d’Abernon, Surrey. Además dio forma al programa musical de la Escuela Nueva en Hillsborough, California, también en esa época. En 1965 recibió el grado de caballero honorífico. El mismo año, el compositor australiano Malcolm Williamson escribió un concierto para Menuhin. Una obra tremendamente espiritual y profundamente emocional, él presentó el concierto varias veces y lo grabó durante su estreno en el Festival Bath de 1965.

En 1997 Yehude, junto a Ian Stoutzker fundaron el proyecto benéficoLive Music Now, uno de los más grandes del Reino Unido. Este proyecto paga el entrenamiento de músicos profesionales para que trabajen en las comunidades brindando alegría y comfort a todas aquellas personas que raramente tendrían la oportunidad de escuchar o ver una presentación musical en vivo y en directo.

Menuhin regresaba regularmente a la bahía de San Francisco, para presentarse junto a la Orquesta Sinfónica de San Francisco. Una de sus últimas y más memorables presentaciones fue el concierto para violín de Sir Edward Elgar, que Menuhin había grabado bajo la dirección del mismo compositor para el sello HMV en Londres, allá por 1932.

El 22 de abril de 1978, Yehude tocó junto al violinista de jazzStéphane Grappelli el tema Pick yourself up, extraído del álbumMenuhin & Grappelli Play Berlin, Kern, Porter And Rodgers & Hartcomo acto intermedio durante la 23era. edición del Festival Eurovision.

Durante las décadas de los 70s, 80s y 90s hizo grabaciones de jazz con Stéphane Grapelli, de música clásica junto a L. Subramaniam y varios álbumes de música oriental con el gran músico hindú Ravi Shankar. Su contrato de grabación con la multinacional EMI duró casi 70 años y es el más largo de la historia de la industria discográfica. Su primera grabación se hizo en el año 1929 a los 13 años de edad y su última producción en estudio se lanzó, de manera póstuma, en enero de 2001. En total publicó casi 300 trabajos para el sello, como violinista y director de orquesta.

Falleció de problemas cardíacos en Berlín, a los 83 años de edad.

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