¿Y quién fue Brígida Silva de Ochoa?

En Chorrillos, uno de los colegios nacionales más conocidos lleva su nombre. Fue fundado en 1963 y hasta la actualidad cuenta con una de las poblaciones escolares más numerosas entre las instituciones educativas femeninas. Sin embargo, casi no existen fuentes de información que nos ofrezcan una vision integral de lo que en vida hizo doña Brígida Silva de Ochoa, mujer patriota que arriesgó su vida en los años previos a la independencia de nuestro país. Además de la bibliografía oficial e impresa -enciclopedias, textos escolares- son muy breves las menciones que se hacen de este personaje. Investigando en internet, encontramos este texto que, a pesar de las inexactitudes cronológicas en cuanto a sus fechas de nacimiento, fallecimiento o edad exacta al momento de abandonar este mundo, hace un interesante recuento de sus actividades heroicas. El texto y la ilustración que les presentamos pertenece al libro Mujeres ilustres para la educación nacional, del autor y poeta Diego Camacho (Ediciones Carpesa, 1969). Conozcamos un poco más acerca de Brígida Silva de Ochoa en este capítulo de nuestra serie biográfica “¿Y quién fue…?”.

Brígida Silva de Ochoa (1776-1840)

Doña Brígida Silva compartía el probado patriotismo de toda su familia. En 1785, a los 18 años, se casó con el caballero cusqueño Francisco Ochoa Camargo, a quien imbuyó su amor patrio; de tal manera que alentó los auxilios que su esposa brindaba a cuantos cayeron en prisión durante la lucha por la libertad.

Prestó especial protección a los patriotas enviados presos a España, por su complicidad en el frustrado levantamiento de Aguilar y Ubalde en el Cusco.
Cuando fracasaron los planes de su hermano Mateo para formar una Junta de Gobierno, pretendiendo anular la autoridad de Abascal, ella fue quien sirvió de intermedio para llevar y traer las comunicaciones entre los patriotas, situados en las inmediaciones de la capital, para que estuvieran al tanto de los movimientos de los realistas que se aprestaban para el combate.

Esta labor patriótica era tanto más difícil en aquellos días, cuanto que, como es sabido, el virrey Abascal imprimió severa vigilancia en su ya tambaleante dominio virreinal y se daba maña para descubrir la más mínima labor libertaria.

Pero nuestra heroína tenía entrada en todas partes, porque nadie se atrevía a sospechar de ella, por lo mismo que el mayor de sus hijos, Manuel Ochoa, prestaba sus servicios como oficial del cuerpo de artillería, acuartelado en Santa Catalina, al servicio del rey. Esta circunstancia la hacía insospechable y se le permitía la entrada franca al cuartel donde estaba prisionero su hermano, el coronel don Remigio Silva. Fue así como los patriotas tenían una noticia diaria de cuanto se disponía para sofocar el anhelo de libertad. Ello contribuyó a que los jefes de la escuadra optaran por un movimiento rápido que contribuyó a la victoria de Maipú.

Ella solo fue el enlace entre los patriotas y el coronel Torres en 1807; ella fue la que facilitó la evasión del párroco de Sica, José Medina, después del fracaso de los sucesos del Alto Perú, por lo que fue conducido a prisión su hijo menor, José Ochoa que, de la misma calidad espartana de su madre, no declaró el lugar donde se ocultaba su hermano José María Ochoa y los hermanos de doña Brígida; y en 1810, ella transmitió la palabra de orden a Anchoris y al cura Tagle.

Este último, refiriéndose al patriotismo de doña Brígida decía:“Ojalá todas las de su sexo hubieran coadyuvado como ella a formar la opinión pública, el patriotismo acendrado y el odio profundo a la tiranía”.

Ofrendó a su patria los más eficaces servicios, sirviendo a aquellos que, encerrados en oscuras prisiones e inmundos calabozos, esperaban que alumbre el sol de la libertad para que se abrieran las rejas que los guardaban. Sacrificó el último centavo de su fortuna en proporcionar víveres y vestidos a los prisioneros.

Declarada la Independencia, la junta de Purificación, declaró que doña Brígida Silva de Ochoa había prestado grandes servicios a la causa de la Patria. Y por decreto del 11 de diciembre de 1822, firmado por el general José de San Martín, fue declarada patriota, concediéndole el diploma consiguiente y la divisa del patriotismo.

Falleció en Lima a los 83 años después de una ancianidad gloriosa, pero dolida por su situación económica, pues se le había concedido una pensión de 30 pesos que nunca fue pagada con puntualidad.

El Ministerio de Educación ha hecho justicia a su memoria. El Colegio Nacional de Mujeres de Chorrillos que lleva su nombre es el monumento perdurable de su gloria.

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9 Responses to ¿Y quién fue Brígida Silva de Ochoa?

  1. Sebastian Prado dice:

    Admirable Patriotismo

  2. Avril Rivadeneira dice:

    Ella colaboró activamente, con sus hermanos Mateo y Remigio, en la conspiración de 1809, para formar una junta de Gobierno que pretendió anular la autoridad del Virrey Abascal.

  3. Nicolás Manrrique dice:

    Una mujer muy valiente y vale la pena recordarla.

  4. Sandra Martinez dice:

    Mujer Honorable

  5. Ricardo Barrera dice:

    que buen ejemplo, deberia haber más reconocimiento a las personas que aportaron en nuestro país

  6. Veronica Power dice:

    una mujer admirable y honorable

  7. Jorge Curto dice:

    Una mujer admirable , ejemplo a seguir y una pena constatar que el estado nunca cumple lo que ofrece

  8. Ana Ramos dice:

    Orgullosa de haber pasado por las aulas del colegio que lleva su nombre. Honor a quién se lo merece.

  9. Salvador Mayanga dice:

     Gloria eterna a esta compatriota, que no escatimo esfuerzos para dejarnos una patria libre, aunque hoy en la patria que ella soñaba, exista tanto sinverguenzas y traidores que no saben otra cosa que aprovecharse de sus recursos.

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