¿Y quién fue Luis Alberto Sánchez?

Luis Alberto SánchezHubo tiempos en que los políticos peruanos tuvieron mayor prestigio, ganado sobre la base de su preparación académica, nivel intelectual e intereses humanistas, los cuales elevaban el nivel de los debates congresales y las lides políticas, que hoy en retrospectiva han adquirido categoría de mitos, cuando se las compara con los bailecitos y las puyas -muchas de ellas malintencionadas y de poco nivel, hasta en términos de creatividad o elegancia en el uso de la ironía- que dan forma a las contiendas electorales modernas. Independientemente del color o partido político al que representaran, estos personajes, efectivamente, poseían una altura moral y cultural muy superior a la de las posteriores generaciones de políticos peruanos. Aun así, es necesario decirlo, sus discursos y escritos, pletóricos de sabia retórica, ingenio y buen uso del idioma, tampoco terminaron estableciendo las bases que nos hicieran soportar el envilecimiento posterior de la política y, en muchos casos, cayeron también en la estática de lo declarativo sin pasar a la acción definitiva. Sin embargo, sus desarrollos teóricos son señal de que hubo una época en la que, por lo menos a nivel de manejo de la inteligencia, el lenguaje y la cultura, los destinos del país aparentaban estar en mejores manos. De aquellos emblemáticos políticos de antaño, uno de los más recordados es Luis Alberto Sánchez, quien trascendió su militancia aprista para ser, más que una figura u operador político, un personaje de la crítica literaria y el ensayo. Aquí presentamos una breve biografía de LAS:

Diputado y Senador de la República. Ministro de la Presidencia y Premier. Vicepresidente. Ministro de Educación. Una vida dedicada a la política partidaria como uno de los líderes históricos del Apra. Sin embargo, la política para Luis Alberto Sánchez era una segunda ocupación, un hobbie, una actividad que lo conectaba con el hecho de ser un ciudadano más. Su verdadera pasión fue la escritura, como testimonia el centenar de títulos entre novelas, poesías, ensayos y colaboración en diarios y revistas que dejó en más seis décadas de trabajo intelectual. Sus agrias discusiones con Víctor Raúl Haya de la Torre, generadas por los devaneos políticos de Haya en época de cambio y reacomodo político, lo definen además como un hombre íntegro, verdaderamente fiel a sus convicciones humanistas. Y honesto. Cualidades cada vez más ausentes en la política nacional, hecho que hace aun más evidente su recuerdo.

Polígrafo, político y educador peruano, uno de los más prolíficos, influyentes y discutidos intelectuales del siglo 20. Periodista, ensayista y traductor. En la vida literaria peruana es una figura central y también polémica, tanto por sus posiciones políticas como por sus juicios apresurados o impresionistas, que en parte se deben a las difíciles circunstancias de exiliado político (sufrió destierro en 1932, 1934 y 1948) en las que tuvo que escribir varios de sus libros, y luego a la ceguera que lo afectó. Pero es innegable que su interpretación de la literatura peruana como un aspecto de su proceso social ha tenido un efecto considerable en la historiografía literaria.

Comenzó a publicar cuando tenía apenas 20 años y siguió haciéndolo, pese a todos los avatares de su vida, hasta sus últimos días. Se doctoró en Letras por la Universidad de San Marcos, en la que enseñó Literatura e Historia y de la que fue tres veces rector (1946, 1961 y 1966). Cultivó la amistad de los escritores y políticos más importantes de su tiempo. Fue miembro de la Academia de la Historia y de la Real Academia Española.

A partir de 1930 y durante más de 60 años fue miembro activo del Partido Aprista Peruano. Repetidas veces senador y diputado, ocupó la cartera de Educación desde 1946 a 1948. Su ascenso político se produjo durante el primer gobierno de Alan García Pérez, que nombró a Sánchez vicepresidente del gobierno peruano en 1985. En 1989, durante cuatro meses escasos, asumió la presidencia del gabinete de Alan García, pero dimitió de este puesto para tener la posibilidad de presentarse como candidato a la primera vicepresidencia en los comicios que se celebraron en 1990.

En 1994, Sánchez ingresó en una clínica de Lima por una dolencia renal, y poco después falleció en su domicilio, lo que puso punto y final a una vida entregada al mundo intelectual y a uno de los personajes más carismáticos de su país, capaz de provocar sentimientos dispares entre los cuales nunca se encontró la indiferencia.

Sus artículos y crónicas periodísticas sobre los más variados asuntos son incontables; sus libros pasan de un centenar, de calidad muy desigual, y cubren distintos géneros: novelas históricas, monografías, crítica literaria, crónicas, ensayos. Como crítico literario, sus mejores aportes son sus numerosos estudios sobre Manuel González Prada y José Santos Chocano; como historiador literario, es autor de La literatura peruana, derrotero cultural para una historia del Perú (1928-36), reeditada y ampliada varias veces. Testimonio personal (1969) es un libro de memorias.

El Perú: retrato de un país adolescente (1987) es una compilación en la que se reúnen un texto de 1948 reeditado en 1973 y los capítulos añadidos en 1981 (Nuevo retrato) y en 1987 (Flash de un país a punto de dejar de ser adolescente). La primera parte es una patética, dolorosa y vibrante historia personal (la de un exilio de 20 años, al filo del retorno imposible) y su visión del país perdido. La segunda está escrita con la rabia de entender que todo sigue igual, a pesar del paso de los años. Sin embargo, en el Flash final, redactado desde la responsabilidad gubernamental, el autor confiesa la angustia que le producen los cambios, las novedades y las transformaciones que se estaban produciendo día a día.

Fuente: Biografías y vidas

(Visited 588 times, 1 visits today)

4 Responses to ¿Y quién fue Luis Alberto Sánchez?

  1. HENRY ESCOBAR dice:

    Hablar del Maestro Luis Alberto Sánchez es hablar de un hombre ejemplar para nuestras nuevas generaciones.
    Gracias a la Derrama por considerar al Zorro Plateado.

  2. Sin duda uno de los personajes más importantes tanto en el campo de las letras como de la política,perteneció a esa generación donde se hacía política fina y los había en todas las tiendas,donde el debate y la polémica alturada y en defensa de principios hacía de ésta una pasión.

  3. Hernando Romano Alva dice:

    Indudablemente la imagen de un gran peruano y político, sobretodo, honesto y fiel a los principios que enarbolaba, sin embargo nadie de su partido ha seguido su ejemplo. El si brilla con luz propia.

  4. Cristina Vizcarra Figueroa dice:

    Es un hombre peruano, ejemplo para todos y especialmente para los que hacen alarde de su partido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *