¿Y quién fue Manuel Scorza?

Manuel ScorzaEl viernes 9 de septiembre, Manuel Scorza estaría celebrando su cumpleaños número 88 uno de los escritores más importantes del país. Su nombre, asociado durante los últimos años de su vida a la acción política -fue candidato a la vicepresidencia en 1980 por un entonces conocido movimiento de izquierda- y el ácido debate con colegas escritores como Mario Vargas Llosa y periodistas como César Hildebrandt, es ahora identidad de diversas instituciones educativas en Lima y provincias, siendo particularmente conocida la que se ubica en el populoso distrito de San Juan de Lurigancho. Un trágico accidente aéreo acabó con su vida de manera anticipada en el año 1983, mientras volaba rumbo a Madrid, y dio inicio a su leyenda artística, la misma que ha sido sistemáticamente acallada por los medios convencionales y gubernamentales, a pesar de la importancia que tuviera en campos como el editorial y el de gestión cultural, con trascendentes contribuciones al fomento de la lectura popular. Pero ¿quién fue realmente Manuel Scorza? Lo sabremos a través de estas notas biográficas escritas por Jaime Guadalupe Bobadilla, conocedor de su obra:


Manuel Scorza Torre (Lima, 9 de septiembre de 1928) es uno de los escritores más relevantes de nuestra literatura. Su estética literaria es magistral no solo por su audacia e innovación, sino porque también es consustancial a la permanente brega por un país superior, por un mundo diferente. Fue genial poeta y novelista, visionario editor-promotor cultural, y, a la vez, indoblegable luchador social humanista.

Su poesía, de la que el cambio social y el amor son pilares inconmovibles, es una de las más elevadas de Perú y América Latina. Está formada por Canto a los mineros de Bolivia (1952); Las imprecaciones (1956); Los adioses (1960); Desengaños del Mago (1961); Réquiem para un gentilhombre / Elogio y despedida a Fernando Quíspez Asín (1962); Cantar de Túpac Amaru (1969); El vals de los reptiles (1970); Lamentando que Hans Magnus Enzensberger no esté en Collobrièrs (1973); Palabras de Nicolás Centenario (1977); A César Calvo agradeciéndole que esté aquí (1977).

Sus novelas son Redoble por Rancas (1970); Garabombo, el Invisible (1972); El jinete insomne (1977); Cantar de Agapito Robles (1977); La tumba del relámpago (1979) -integrantes de la pentalogía La guerra silenciosa-; y La danza inmóvil (1983). En estas obras, que han sido traducidas a más de cuarenta idiomas, Scorza ha enaltecido la persistencia y el heroísmo popular en la lucha por la justicia social y la liberación nacional.

Como editor-promotor realizó, en el Perú y varios países de América Latina -cuando tenía 28 años-, una de las más gravitantes e históricas cruzadas culturales y educativas: los legendarios Festivales del Libro (1956, 1957, 1958) y Populibros Peruanos (1960, 1961, 1962, 1963), únicas en su género, grandiosas realizaciones aún no igualadas, y más si comparamos las cantidades de habitantes y los avances tecnológicos de su época con la actual.

Los Festivales del Libro eran colecciones con las obras más importantes de los mayores literatos y pensadores de cada país y del extranjero, en entregas de ocho o más títulos. En el Perú, fueron cinco Festivales del Libro (un millón trescientos mil ejemplares en total); tres en Venezuela (ochocientos cincuenta mil); dos en Colombia (setecientos cincuenta mil); uno en Cuba (doscientos cincuenta mil vendidos en diez días-); uno en Ecuador (ciento cincuenta mil); y un Festival del Libro Centroamericano (doscientos mil).

En los Populibros Peruanos llegó a publicar más de sesenta libros, en ocho series de cinco y más títulos cada una, con casos en que un libro estaba conformado por dos tomos, además de diez títulos individuales. Aquí y en todos los países en que se editaron, todas, absolutamente todas las colecciones de Festivales del Libro y Populibros Peruanos fueron adquiridas masivamente, se agotaban con inusitada rapidez.

Estas proezas editoriales fueron decisivas para que el Inca Garcilaso de la Vega, Manuel González Prada, José Carlos Mariátegui, César Vallejo y José María Arguedas, entre otros, sean realmente conocidos y valorados en nuestra patria e internacionalmente. Por vez primera, Festivales del Libro y Populibros Peruanos pusieron sus obras capitales en manos de la gente sencilla, de los hombres y mujeres de a pie, de los trabajadores y la juventud.

No solo ello: también consagraron a meritorios escritores e intelectuales del país: Ciro Alegría -cuya nombradía se acrecentó-, Oswaldo Reynoso, Mario Vargas Llosa, Julio Ramón Ribeyro, Sebastián Salazar Bondy, Juan José Vega, entre otros. Y también popularizaron entre nosotros a autores cumbres de otros países: José Martí, Rubén Darío, Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Jorge Icaza, Gabriel García Márquez, William Shakespeare, Oscar Wilde, Fiodor Dostoyevski, Anton Chejov, Gustave Flaubert, Jean Paul Sartre, Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway.

La tenacidad de su obra le valió merecidos reconocimientos. Entre estos, en 1955, los tres primeros lugares de los Juegos Florales Internacionales por el Cuarto Centenario de la Universidad Nacional de México, cuando estaba deportado en aquel país por la dictadura odriísta. Ahí también, en junio de 1954, renunció pública e irrevocablemente al partido aprista, mediante ¡Good bye, mister Haya!, valerosa carta abierta que constituye una irrefutable interpelación de integral validez.

En 1956, de retorno al Perú, se le otorgó el Premio Nacional de Poesía por Las imprecaciones. En 1971 fue finalista del Premio Internacional Planeta por la mundialmente célebre Redoble por Rancas. En realidad, el primer lugar le fue negado deliberadamente, como categóricamente afirman todos los que conocen esta arbitrariedad, la que, por cierto, también es otro mérito para él y su legendaria novela.

La vida de Manuel Scorza terminó de manera abrupta, el 27 de noviembre de 1983, en el accidente del Aeropuerto de Barajas (Madrid, España), cuando retornaba desde París a residir definitivamente con nosotros, tras una breve escala en Bogotá, donde expondría en un encuentro de escritores latinoamericanos.

Su sepelio fue multitudinario. Por esta desgracia, el Perú perdió a su primer candidato al Premio Nobel de Literatura, pues desde 1979 Manuel Scorza Torre ya estaba entre los nominados a esa cima universal. Manuel Scorza y su multifacética obra son, invariablemente, clásicos de la literatura nacional e internacional, que merece ser conocida y valorada por las nuevas generaciones.

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3 Responses to ¿Y quién fue Manuel Scorza?

  1. Doris Huacac Huacac dice:

    Interesante Y valioso lo que nos dejo Manuel Scorza,en la historia de la LITERATURA PERUANA,difundir para que los jóvenes tengan conocimiento de su trayectoria.

  2. Es muy importante la historia de Manuel Scorza, mejor aún sus obras que siempre estemos al día recordándonos.
    Gracias.

  3. Vicente Azañero Carmona dice:

    Manuel Scorza ubiera sido el peruano más ilustre al ganar el primer premio nóbel de literatura; por que su obra demuestra lo importante que escribió este insigne peruano.

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