¿Y quién fue Petit Thouars?

Petit ThouarsEn Lima, una de las avenidas más conocidas es la Petit Thouars, que cruza la capital de Lima Metropolitana de norte a sur, cubriendo un total de 4 distritos (Cercado, Lince, San Isidro y Miraflores). Esta popular arteria de Lima es de intenso movimiento comercial, con gran cantidad de bancos, oficinas, centros comerciales, restaurantes y almacenes de todo tipo, concurridos por sectores económicos de medianas posibilidades económicas. Asimismo, y a raíz de la llamada “reforma del transporte” el tránsito en esta avenida, a lo largo de todo su recorrido, que ya era congestionado, lo es actualmente en mayor medida pues se ha convertido en ruta de diversas unidades de transporte público que antes circulaban por avenidas paralelas como la Arequipa. Por tales motivos, “Petit Thouars” está en boca de la gente todo el tiempo, desde hace años. Sin embargo nadie se pregunta siquiera a qué se debe que esta avenida tan céntrica tenga un nombre tan extraño, que una pocas personas identifican como proveniente del idioma francés y, que una minoría más reducida aun, sabe a ciencia cierta que se trata de un apellido. En esta nota biográfica les damos un alcance de la persona que da nombre a la avenida Petit Thouars, de quien incluso hay un monumento frente al local de Radio Nacional, en Santa Beatriz.

Abel Nicolas Georges Henri Bergasse du Petit-Thouars, (Bordeaux-en-Gâtinais, Loiret, 23 de marzo de 1832 – Tolón, 14 de mayo de 1890) fue un marino francés. Fue comandante en jefe de la escuadra francesa observadora de la Guerra del Pacífico.

Una escuadra francesa estaba en el Callao al mando del contralmirante Abel Bergasse du Petit Thouars en enero de 1881, cuando era inminente la entrada del ejército chileno en Lima. Los diplomáticos se reunieron en Lima con los comandantes en jefe de las escuadras neutrales observadoras de la guerra del Pacífico, con el temor que durante la ocupación se atacasen las legaciones; tenían noticias sobre la destrucción de otras ciudades durante las batallas y en especial del saqueo e incendio de Chorrillos, en el que se asesinó a civiles inocentes.

Durante la reunión acordaron autorizar a los buques de guerra de sus respectivas armadas que frenaran tales desmanes. La escuadra neutral compuesta por naves italianas al mando del almirante Sabrano, inglesas al mando del almirante Sterling y francesas al mando de Abel Bergasse du Petit Thouars, acordaron, según palabra de Sterling, sobre el ejército chileno: “cuando entren a Lima… si ellos atacaban a las legaciones, los civiles o a los neutrales en general, él habría de capturar y hundir la flota”.

Para la historiografía peruana, Petit Thouars se dirigió al comandante en jefe de las fuerzas de ocupación chilenas, general Manuel Baquedano González y de la escuadra chilena Galvarino Riveros Cárdenas, advirtiéndoles que deberían controlar a sus tropas y evitar nuevos desmanes como en Chorrillos, Barranco y Miraflores de los días 13, 14 y 15 de enero de 1881; en caso contrario, se vería obligado a usar la potencia de fuego de la escuadra neutral surta en el Callao y echar a pique a las naves de la escuadra chilena (se cree que Baquedano, ante la advertencia de no dañar a la ciudad, afirmó: “No podré contener a mis leones”, ante lo cual Petit Thouars repuso: “Entonces yo no podré contener a mis cañones”).

Para la historiografía chilena, quien llevaba la batuta de las negociaciones no era Petit Thouars, sino el británico J. M. Sterling, preocupado por la protección de los neutrales y no de la ciudad, pues eso habría significado participar como beligerantes del lado peruano. Afirma esta versión que los representantes de los extranjeros al reunirse con Baquedano habrían encontrado satisfacción, pues entre sus planes no estaba destruir Lima si esta presentaba una rendición incondicional, y afirman que el origen de la versión peruana se basa en el relato del italiano Caivano en su Historia de la guerra de América entre Chile, Perú y Bolivia, y los chilenos afirman que no existe ningún documento oficial sobre estas negociaciones y que eran comentarios que circulaban por la ciudad que le parecían tener visos de verdad. Por otra parte el ejército chileno no podía permitirse los desmanes de Chorrillos y Miraflores.

Otras fuentes plantean que el general Petit Thouars, al igual que muchos otros extranjeros, poseía barcos en el Callao; entonces, ante la amenaza de bombardeo del puerto y de Lima por parte de los chilenos, Petit Thouars habría dicho: “Si ustedes atacan el puerto del Callao, los extranjeros bombardeamos Chile”.

Dos meses antes de la batalla de San Juan y Miraflores, Petit Thouars se encontraba en Valparaíso y de pronto sintió que debía ir a Lima. La madre Hermasia Payet lo buscó y le pidió que intercediera ante los chilenos para que no destruyeran la capital peruana. Petit Thouars le dijo: “Los chilenos quieren saquear y quemar Lima. Pero aquí estoy yo y sabré defenderla… no tenga cuidado madre pues si se atreviesen los enemigos a bombardear Lima, a saquear esta ciudad o a cometer otros crímenes, le aseguro que al primer disparo echo a pique su escuadra; y diga usted a las familias de sus alumnas que pueden estar tranquilas en su convento”.

Cabe agregar que según testimonio recogido por Ismael Portal, Petit Thouars era muy creyente en Santa Rosa de Lima, y que estando en Valparaíso sintió un llamado imperativo de acudir a Lima; luego en Lima le expresó a varios peruanos que Santa Rosa había salvado la ciudad de ser destruida por las tropas chilenas.

El monumento a Petit Thouars fue financiado por el estado peruano e inaugurado el 7 de diciembre de 1924. Es una obra del escultor ancashino Artemio Ocaña Bejarano, fallecido en Lima en 1980. El monumento representa a Lima como una dama que le entrega un ramo de rosas al almirante francés en agradecimiento por oponerse al incendio de Lima durante la ocupación chilena. La escultura estaba ubicada en la primera cuadra de la avenida Petit Thouars pero algunos años más tarde fue trasladada al ahora llamado Parque del Estadio, a la altura de la cuadra 4 y casi frente a Radio Nacional.

(Visited 5.909 times, 1 visits today)

10 Responses to ¿Y quién fue Petit Thouars?

  1. juan romero arce dice:

    Es necesario difundir ese gesto del almirante Du Petit Thouars, que nos salvo de la destruccion y el pillaje.
    Nunca jamas.

  2. Rosa Elvira Loayza Arteaga dice:

    En verdad muy poco se sabe de este marino francés, gracias a la publicación hoy lo conozco más. Estamos informados con la columna de DERRAMA gracias a uds. saludos.

  3. jose luis dice:

    a mis 41 años me entero ppor este medio la gran historia jamas comentado durante mis estudios primaria y secundaria y hoy cabe resaltar que tan significante fue digno de imitar siendo Frances evito una tragedia en Lima generaciones tras generaciones como peruano que soy que orgullosos se sentiran su familia por ese gesto del Almirante Du Petit Thouars.

  4. Felipe dice:

    Después de la guerra hubo una tendencia en el Perú a mostrar a nuestras tropas asustadas ante cualquiera. A que nuestros mandos cedían cobardemente ante quién nos amenazara. Y se complacen en mostrar a europeos asustando a Baquedano y Riveros, como si hubieran sido peruanos quienes profirieron tales amenazas…

    Entre las cosas que han dicho sobre este tema está lo siguiente:

    “La escuadra neutral compuesta por naves italianas al mando del almirante Sabrano, inglesas al mando del almirante Sterling y francesas al mando de Abel Gervasse du Petit Thouars, acordaron, según palabra de Sterling, sobre el ejército chileno: “cuando entraran a Lima, si ellos atacaban a las legaciones o a los neutrales en general, él habría de capturar y hundirles la flota.”

    O joyitas como ésta:

    “El agresivo (y decisivo) diálogo entre Baquedano y Petit Thouars, frente a Lima, se recuerda así: “Yo no puedo contener a mis leones”, refieren que dijo el chileno. “Yo tampoco podré contener a mis cañones”, dicen que le respondió el francés. La escuadra chilena quería como sea entrar a Lima y destruirla. El francés quería evitarlo por las buenas. Por aquellos días un grumete enviado por Petit Thouars había iizado una bandera francesa en un pino dentro del colegio.

    Lima se salvó. O por lo menos no soportó lo que Chorrillos y Miraflores. Hubo, sí, saqueos y daños enormes en la ciudad, pero no la carnicería que se presentía. Días después de este incidente algunos empezaron a usar la palabra milagro.”

    Bueno, me he dado el trabajo de buscar la versión original sobre este tema. Porque todo lo anterior es “dicen” o “se cuenta”.
    Es cosa de ver la versión sobre esto del italiano Caivano, que escribió una historia de la guerra que hasta los peruanos la encuentran demasiado parcial hacia su lado:

    “…quizás no existirá documento alguno oficial, que refiera genuinamente estas negociaciones; pero era voz pública en Lima, cuando nosotros estuvimos allí en julio de 1881, y nos fue confirmado por personas que podía saberlo… Como es natural, sin garantizar semejante noticia, nosotros la referimos como es, como una simple voz corrida en el público, del cual recogimos sin titubear, por los muchos visos de verdad que nos pareció descubrir en ella, porque se halla admirablemente de acuerdo con las muy significativas palabras, con las cuales el ministro de Italia en Lima concluía la nota oficial en la que informaba a su gobierno de tales hechos; y que dice así: “Resulta de esta sucinta relación, que la salvación de esta capital se debe únicamente a la intervención del cuerpo diplomático”.

    La versión original de esto, y única con fuente identificable, es la siguiente:

    “En su consecuencia, el alcalde de Lima fue acompañado al campo chileno por los mismos ministros extranjeros que formaban la diputación diplomática de la víspera, la cual era a su vez acompañada, como entonces por los comandantes de las escuadras extranjeras.

    “El general en jefe del ejército chileno quiso que la ciudad se rindiese a discreción , y el alcalde de Lima, que no habría sabido cómo sostener una negativa consintió.

    “Correspondía entonces a la diputación diplomática tomar la palabra; y los ministros de Inglaterra y Francia exigieron en nombre de todo el cuerpo diplomático que ellos representaban, y como garantía de los derechos de los neutrales residentes en Lima, que no se hiciera daño alguno ni ofensa a la ciudad, (…); …respondió a su vez uno de los comandantes de las escuadras extranjeras, que hacía de jefe de todas ellas reunidas (Du Petit Thouars), que, en el caso en que los soldados chilenos comenzaran a renovar los excesos de Chorrillos y del Barranco, la escuadra extranjera rompería inmediatamente sus fuegos contra la de Chile; y solamente después de esta formal y franca amenaza, se obtuvo la completa seguridad de que el ejército chileno entraría en Lima en buen orden, sin cometer el más ligero exceso.”
    El autor de esta versión es Belisario Suarez , que tanto dejó que desear con su desempeño en las batallas de Lima. Es el único que relata este suceso, y de él se ha colgado todo el resto.

    Pero, ¿estaba Suarez presente en esa conferencia?
    Como corolario de dicha reunión se firmó la siguiente acta:

    “En el cuartel general del ejército chileno en Chorrillos, se presentaron el 16 de enero de 1881, a las dos de la tarde: el señor don Rufino Torrico, alcalde municipal de Lima; s.e. el señor de Vorges, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Francia; s.e. el señor Spencer St. John, ministro residente de su majestad británica; el señor Stierling, almirante británico; el señor Bergasse du Petit-Thouars, almirante francés; y el señor Lebrano, comandante de las fuerzas navales italianas. El señor Torrico hizo presente que el vecindario de Lima, convencido de la inutilidad de la resistencia de la plaza, le había comisionado para entenderse con el señor general en jefe del ejército chileno, respecto de su entrega. El señor Baquedano manifestó que dicha entrega debía ser incondicional, en el plazo de 24 horas, pedido por el señor Torrico, para desarmar las fuerzas que aún quedaban organizadas. Agregó que la ciudad sería ocupada por fuerzas escogidas, para conservar el orden. (Firmado). Manuel Baquedano; R. Torrico; E. de Vorges; J.F. Vergara; B. du Petit Thouars; Spencer St. John; E. Altamirano; G. Labrano; J.H. Stierling; M.R. Lira, secretario”.

    Salta a la vista que Suarez NO ASISTIÓ a dicha reunión. Mal entonces puede hablar de algo que no presenció.

    El propio du Petit Thouards dijo:

    “El almirante Stirling y yo esperábamos producir sobre los chilenos cierta presión sin formular amenazas y creo que hemos estado bien inspirados”.

    Spencer St. John dijo en su informe al Secretario de Negocios y Asuntos Extranjeros:

    “En ese mismo momento llegó del campamento chileno el teniente Brenton, con una carta del general Baquedano en que aquel decía que después de la traición de los peruanos consideraba justificado bombardear la ciudad ese día, a menos que se rindiera incondicionalmente. Mostramos esta carta al alcalde y quedamos en que regresaría donde nosotros, con plenos poderes, antes de las 11. Vino a la hora señalada con un documento satisfactorio y partimos en tren hacia el campamento chileno. Pedimos que nos acompañaran los tres jefes navales en caso que se hiciera necesaria una declaración formal de sus intenciones.”

    “Presentamos al alcalde y en pocos minutos se concertó la rendición incondicional de Lima.”

    La única amenaza que menciona, es la de Baquedano si no recibía rendición incondicional. Habla de intenciones de los jefes de escuadra, pero no menciona para nada que se haya amenazado a Baquedano. Y Baquedano obtuvo la rendición incondicional que buscaba…

    El almirante Stirling, en su informe al Almirantazgo, dijo:

    “Luego de presentarse ante Baquedano, y alguna corta discusión, el señor Torrico accedió a la rendición incondicional de Lima.”

    Los partes oficiales del francés y del inglés no mencionan nada más. Ninguna palabra sobre el tema. Lo único que queda son los párrafos anteriores, y el almirante francés dice que no formularon amenazas.

    Lo más probable es que en algún momento los jefes navales hayan hablado entre ellos, y sus ministros, sobre qué hacer. Puede ser que hayan contemplado intervenir militarmente para “salvar a los neutrales” (nunca mencionaron Lima entera), pero se cuidaron muy bien de hacer amenazas directas a Baquedano.
    Du Petit Thouars se dio cuenta de que en Lima pensaron que él la había salvado, y le gustó esa imagen. Pero en su informe, que es lo que vale, no mencionó para nada lo que mencionó Caivano y Suarez.

  5. juan dice:

    Tengo entendido de que por esos años chile estaba imposibilitado de llevar a cabo la afrenta bélica y fue el gobierno inglés que utilizó a chile vistiendo y equipándolos preparándoles para la invasión.
    Como pudo estar dentro de los representantes neutrales un inglés? Si bien por aquella época en lima franceses e italianos tenían muchos puntos de negocios y buscan defender la integridad de sus bienes y no así la ciudad misma.

  6. Voy a cumplir 59 años….cuando cursaba el cuarto de primaria…el profesor nos dijo: pongan mucha atención a lo que les voy a explicar….esto no esta en los libros,la universidad,etc,…..el que quiere sacarle provecho oiga y grabeselo porque difícilmente lo sabrán…(y tenia mucha razón,)….los comentaristas lineas arriba así lo confirman. Nuestros historiadores han hecho la historia sin veracidad…estaban como dice el amigo Felipe lineas arriba…”Belisario Suarez hablo pero no estuvo en el lugar de los hechos.
    Este tema es muy extenso e importante,a esto se puede agregar por ejem. a un ciudadano notable de la época como fue el Sr
    Francisco García Calderón,quien tuvo la valentía de asumir la presidencia del Perú,cuando el traidor de Nicolas De Pierola huyo como una rata, por temor a enfrentar el fusilamiento. El fue hecho prisionero y llevado a Chile (Rancahua) y tratado de la peor manera(sicologicamente)y donde nació uno de sus cinco hijos.

  7. Es necesario que no solo la juventud, sino todos se auto eduquen,ya que la pobre currícula del ministerio de educación no lo hace….sáquenle provecho al Internet…úsenlo para esto y no para otras cosas.
    les agradezco a todos los que están participando en estos comentarios por el interés que tienen.

  8. Fernando Talleri Pinillos dice:

    Lamentablemente en Internet hay de todo, lo cierto y lo incierto. Es conveniente estar atentos y confirmar los hechos que se mencionan. Confirmar con las fuentes lo que se asevera.
    No pretendo afirmar o negar lo que contiene este artículo, pero si es importante tener un concepto claro y cierto de los hechos históricos de nuestra patria.

    • admin dice:

      Estimado profesor Talleri, buenos días:

      Las fuentes para la elaboración de este artículo sobre el general Petit Thouars han sido debidamente consultadas. Si usted posee aportes, información distinta o datos adicionales, los esperamos con sumo interés ya que contribuyen a que nuestros lectores sigan formándose una visión integral de estos hechos históricos.

      Saludos cordiales,

      Oficina de Imagen Institucional
      Derrama Magisterial

  9. Ramon Peña dice:

    El que el Sr. Súarez no haya estado en la reunión, no quiere decir, que no sea cierto. La verdad a veces pasa de “boca en boca”. Mi profesor, cuando estaba en Primaria, nos contaba estos sucesos que se han ido pasando de generación en generación, porque los invasores chilenos eran una especie de MALDITA INQUISICION Y CENSURABAN TODO. LA VERDAD OCULTA. BASTE RECORDAR COMO ESTOS HUASOS ASESINARON a los TRECE BOMBEROS ITALIANOS cuando apagaban los incendios PROVOCADOS POR LOS INVASORES EN SU LOCO SAQUEO Y DESTRUCCION. ¡¿QUE LOS CONTUVO para no hacerlo en la Bella Lima de ese entonces? Si estos descendientes de Piratas, siempre nos han envidiado?…LÒGICAMENTE, que es muy cierto lo que la tradición dice sobre el Gran MARINO DU PETIT THOUARS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>