¿Y quién fue Toribio Rodríguez de Mendoza?

Toribio Rodríguez de MendozaEste viernes 12 de junio se cumplen 190 años del fallecimiento de uno de los precursores de nuestra independencia menos mencionados en los últimos tiempos: don Toribio Rodríguez de Mendoza, cuyo apellido identifica actualmente a una de las provincias más importantes de la región de Amazonas. Asimismo su nombre denomina a la principal universidad nacional de esta zona del país, ubicada en el histórico barrio de Higos Urco, en Chachapoyas, ciudad natal de este peruano cuyas ideas influenciaron el pensamiento independentista de inicios del siglo 19. Hoy en nuestra sección biográfica semanal “¿Y quién fue?”, dedicada a rescatar la memoria de aquellos personajes cuyos nombres se han convertido parte de nuestro vocabulario habitual pero de quienes, sin embargo, sabemos muy poco o nada respecto de qué hicieron para haber trascendido como formadores de la identidad histórica del país. Conocido básicamente como sacerdote, Toribio Rodríguez de Mendoza fue también un personaje en el campo de la educación, con conceptos adelantados a su tiempo que fueron muestra de su idealismo y sentido amplio de lo que debería ser la pedagogía en uno de los momentos más decisivos de la historia peruana. Conozcamos un poco más sobre su vida y carrera pública:

Alejo Toribio Rodríguez de Mendoza, (Chachapoyas, 15 de abril de 1750 – Lima, 12 de junio de 1825), fue un sacerdote y educador peruano. Fue rector del Real Convictorio de San Carlos, donde realizó grandes reformas, favoreciendo el estudio de las matemáticas, física y astronomía y propugnando la creación de nuevas asignaturas referentes a la historia y geografía del Perú. Difundió a la vez los principios filosóficos liberales de la Ilustración e influyó mucho en la mentalidad de sus alumnos, varios de los cuales se convirtieron luego en líderes de la emancipación. Es considerado como un precursor ideológico de la independencia del Perú, y lo es efectivamente en el sentido profundo de sembrador de ideas que, en su desarrollo, conducirían a la independencia.

Estudió gramática y latinidad en el Seminario de San Carlos y San Marcelo de Trujillo. En 1766 pasó becado al Seminario de Santo Toribio de Lima, donde se graduó en Artes.

En la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se graduó de licenciado y doctor en Teología (1770). Al fundarse al año siguiente el Real Convictorio de San Carlos, el virrey Manuel Amat y Juniet lo convocó para que formara parte del cuerpo docente del flamante centro de estudios, como profesor de Filosofía y Teología. En la misma universidad se graduó de bachiller en Sagrados Cánones el 16 de abril de 1779 y se recibió de abogado ante la Real Audiencia de Lima, el 5 de junio del mismo año.

Fue convocado para ser vicerrector del Convictorio de San Carlos en 1785. Por su labor eficaz, en 1786 pasó a ejercer el rectorado interino y en 1788 el titular, que conservó varias décadas hasta renunciar en 1817, en plena efervescencia revolucionaria. Aquí recibió también el apoyo externo de José Baquíjano y Carrillo, que donó su biblioteca.

En 1790 se incorporó como miembro de la Sociedad de Amantes del País, la misma que fundó el célebre periódico El Mercurio Peruano. Cuando estalló en América la revolución juntista y se desató desde el Perú la represión absolutista encarnada por el virrey José Fernando de Abascal, el Convictorio de San Carlos estuvo en la mira de las autoridades virreinales, al estar sindicado como proclive a las ideas libertarias. El virrey ordenó la visita de dicho centro de estudios. Temiendo su inevitable destitución, Rodríguez de Mendoza presentó su renuncia al rectorado el 13 de mayo de 1817.

Rodríguez de Mendoza se dedicó entonces a los deberes propios de su oficio teológico, pero pronto vio cristalizarse sus ideales patrióticos, cuando el ejército libertador ocupó Lima en julio de 1821. Fue uno de los primeros en firmar el Acta de proclamación de independencia del Perú, el 15 de julio de 1821, en Lima.

Instalado el gobierno del Protectorado del general José de San Martín, asumió la presidencia de la Junta Eclesiástica de Purificación. Fue elegido diputado por Trujillo, y le correspondió presidir las sesiones preparatorias del Primer Congreso Constituyente del Perú de 1822. Tuvo la alegría de ver como diputados a 35 de sus antiguos alumnos.

Todavía tuvo que sufrir las vejaciones de los realistas, cuando en marzo de 1824 estos reocuparon temporalmente Lima y le impusieron un cupo de 1,000 pesos, que por su pobreza no pudo pagar. Y consolidada la independencia fue nombrado decano del Colegio de Abogados de Lima y rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en cuyo ejercicio falleció en 1825.

Su labor como precursor de la independencia está íntimamente ligada a la tarea docente que realizó durante varias décadas al frente del Real Convictorio de San Carlos, como educador de la juventud criolla, a la que forjó intelectualmente bajo los principios liberales. Muchos de sus alumnos se convirtieron luego en próceres de la emancipación. Entre ellos destacamos a Manuel Lorenzo de Vidaurre, Francisco Javier Mariátegui, José Faustino Sánchez Carrión, Manuel Pérez de Tudela, entre otros.

En el Convictorio empezó a hacer una notable reforma educativa. Modernizó el sistema de enseñanza atacando el viejo método memorístico y dándole paso a la comprensión; el alumno debía leer para comprender, no para repetir mecánicamente. Reforzó los estudios de ciencias naturales y de física, para lo cual pidió a la corte materiales y laboratorios que nunca llegaron, impulsó la enseñanza de las matemáticas, y propugnó la creación de nuevas asignaturas que estudiasen al Perú: “¿qué razón hay para ignorar la geografía y la historia del suelo que pisamos?“, escribió.

El maestro Rodríguez de Mendoza educó también a sus alumnos en los nuevos principios políticos y filosóficos surgidos en la Europa liberal. Comprendiendo que la independencia era inevitable, se preocupó por formar una clase dirigente peruana, que debía trabajar por el bien del país y de servirlo patrióticamente. Uno de los puntos capitales que enseñó a sus alumnos criollos fue que los indios eran sus hermanos, que los hombres eran todos iguales y que por encima de la diversidad racial estaba el nombre del Perú

Obras escritas: De theologiae preambulis atque locis selectis (1811), en colaboración con Mariano de Rivero y Araníbar. Fue reeditada en castellano por Luis Antonio Eguiguren, en 1951; Defensa de la carta publicada… sobre la devoción al corazón de María Santísima (1813).

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3 Responses to ¿Y quién fue Toribio Rodríguez de Mendoza?

  1. John Hilmer Sánchez Sabogal dice:

    Gracias a Dios por dar al Perú y a la humanidad hombres tan influyentes en la vida de nuestra nación: Leales a sus principios, leales a la sociedad, visionarios, emprendedores, desprendidos, amantes de la justicia, honestos, verdaderos ejemplos para la sociedad actual.

  2. Carlos Moises Varas Principe dice:

    Increíble. En alguna referencia bíblica Dios afirmaba:Mi pueblo por falta de conocimiento se pierde. Haciendo una paráfrasis, si como docentes pertenecientes al magisterio peruano desconocemos hechos fundamentales como este, nos perdemos en una acción docente sin orientación de peruanidad. Yo mismo desconocía la obra de Don Toribio Rodríguez de Mendoza. Detalles como que el de su educación básica en Trujillo y que representó a nuestra ciudad en el primer congreso del Perú independiente, son fundamentales para nosotros los trujillanos que queremos desarrollar nuestra identidad regional y que como docentes quisieramos hacer lo propio en nuestros alumnos. Ahora conozco que del ahora colegio San Carlos y San Marcelo de Trujillo, egresó un personaje simbólico en la lucha por la independencia: Don Toribio Rodriguez de Mendoza.

  3. toribio fue un pata super chevere que lucho por la independencia buena

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