Educación Intercultural Bilingüe y Rural: Reto y tarea pendiente

En nuestro país, distribuidas entre sierra y selva, tenemos casi 60 lenguas nativas, también llamadas lenguas originarias, todas depositarias de saberes ancestrales, tradiciones y formas de vivir de compatriotas, que merecen ser preservadas como patrimonio cultural, y consideradas como parte fundamental de la pluridiversidad de nuestra nación. En ese sentido, la Educación Intercultural Bilingüe y Rural busca plantear el mejor aprovechamiento de esta riqueza lingüística con fines integradores, en una época en que la palabra "inclusión" parece estar solo de adorno en los discursos oficiales. Durante décadas estas lenguas fueron marginadas pero ahora, con el auge de las políticas que ven en la diversidad una fortaleza, hay serios intentos por impulsar su cultivo y salvarlas de la desaparición.

 

Las lenguas originarias maternas de todas las colectividades juegan un rol primordial en el normal desenvolvimiento cultural, social, político y económico de las poblaciones que las conforman. Todas las tradiciones y vestigios de la identidad común dentro las distintas congregaciones que constituyen una sociedad, tienen su base en una lengua que las identifica.

Es importante para la formación de una memoria colectiva, que sirva como vehículo transmisor de la esencia cultural de los pueblos, contar con una lengua que permita conocer el pasado, ayude a comprender el presente y a proyectar el futuro de las naciones.

En el Perú, un país que acoge a múltiples culturas, se aprobó en el año 2012 el Reglamento de Organización y Funciones (ROF), mediante el cual la Dirección General de Educación Bilingüe y Rural se responsabiliza de reglamentar y orientar la política nacional intercultural bilingüe y rural en las distintas etapas, programas y niveles dentro del marco del sistema educativo nacional.

En nuestro país, por razones históricas, el castellano se ha impuesto como lengua oficial y principal mediante la cual se realizan la mayoría de actividades humanas. Sin embargo, existe todavía una gran cantidad de la población, sobre todo rural, que aún se comunica en sus lenguas originarias. Es obligación del Estado peruano, preservar estas lenguas por su relevancia y fomentar un tipo de educación que ayude a los individuos a tener una relación positiva tanto con el castellano, como con las lenguas nativas.

El Perú es un país que, por su diversidad étnica, cuenta con una cantidad importante de lenguas nativas y originarias en diferentes comunidades. Todas estas comunidades son parte del capital humano que no debe dejar de integrarse a la vida social, política y económica del país. Si las políticas estatales en materia de educación intercultural bilingüe son acertadas, esto significa que una gran cantidad de individuos están en la capacidad de reforzar su identidad cultural y aprender una nueva lengua que les permite adaptarse a la realidad nacional.

 

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