Jaime Guardia (1933-2018): In Memóriam

Jaime Guardia (1933-2018): In MemóriamSus manos enormes acariciaban las cuerdas del pequeño charango, instrumento característico de nuestra serranía, con firmeza y dulzura a la vez, extrayéndoles los sonidos más cálidos y brillantes que uno podía imaginar. Como dice el periodista Enrique Planas, del diario El Comercio: "De lejos, parecía un gigante hurgando en el corazón de una muñeca". Sus canciones resonaron infinidad de veces en nuestro auditorio, como parte de los recitales colectivos Cuerdas del Ande, que se realizan desde hace cinco años; o en sus actuaciones junto a otros grandes de nuestro folklore como Manuelcha Prado, Manuel Silva "Pichincucha", Pepe Torres, entre otros. Hoy recordamos con cariño y pesar al maestro Guardia, Medalla Encinas 2003, apenas unos días después de su sensible fallecimiento ocurrido el 16 de julio, a los 85 años de edad. 

Jaime Guardia Neyra (Pauza, Ayacucho, 1933) es considerado como el mejor charanguista del Perú. Se inició en la música a los 13 años, con un charango de sauce con cuerdas de tripa de chivo, que le había regalado su primo Ulises Pebe. Cultiva el charango con un estilo muy peculiar, como son los repiques en unísono y los trémolos en abanico de sus 5 dedos. Su charango, conocido como el modelo ayacuchano, está construido de madera laminada y tiene la forma de una guitarrita con 8 cuerdas; la primera y cuarta con una sola cuerda y el resto cuerdas dobles. Como cantante, compositor e intérprete ha grabado decenas de discos desde los años cincuenta, primero al frente del Conjunto Lira Paucina y luego como solista, y ha actuado en el Perú y el extranjero con enorme éxito.

En los años cincuenta formó la agrupación La Lira Paucina junto a Jacinto Pebe Pueyrredón y Luis Nakayama Acuña. Con ellos grabó seis discos. Además, tuvo numerosas sus presentaciones como solista, tanto en escenarios como en la televisión.

"Jaime Guardia, integrante de la Lira Paucina, está considerado como el mejor charanguista del Perú", escribió José María Arguedas en febrero de 1962. Dos años después, el escritor le dedicaría así su fundamental novela "Todas las sangres": "A Jaime Guardia, de la Villa de Pauza, en quien la música del Perú está encarnada cual fuego y llanto sin límites". Su amistad con el escritor fue tan grande que, en una de las cartas que dejó antes de suicidarse, había expresado su deseo de que tanto Guardia como el violinista Máximo Damián y el investigador musical José Durand, estuvieran en su funeral. Y así fue.

Jaime Guardia se convirtió en uno de los protectores de la música andina tradicional, interpretando el huayno a la manera clásica, sin artificios ni fusiones desnaturalizantes. Con su pequeño charango, que se hacía aun más chico debido a su enorme figura, o pulsando la guitarra al estilo ayacuchano, don Jaime convocaba a los espíritus de las montañas con su canto sereno y alegre, haciendo bailar a sus públicos durante décadas. En pleno siglo 21 inició una colaboración musical con la investigadora, compositora y cantante limeña Pepita García Miró, con quien editó el disco Encantos andinos (2009), que presentaron en múltiples conciertos en Lima y provincias. García Miró reconoce en Guardia a su principal maestro musical, que le ayudó a entender el folklore andino, cómo interpretarlo y sentirlo.

Jaime Guardia ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad San Cristóbal de Huamanga en el 2015. En el año 2003 recibió la Medalla de Honor José Antonio Encinas de Derrama Magisterial.

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