Otoño: Cuidado con el exceso de humedad en las aulas

Estamos iniciando el otoño, una estación que se caracteriza por los constantes cambios de clima, tanto en zonas costeras como en las áreas rurales del interior del país, alejadas del mar. Las lluvias, corrientes de viento y la humedad, son condiciones climáticas que nos ponen a merced de enfermedades respiratorias, tanto a nosotros como a nuestros alumnos, si no tomamos las precauciones adecuadas. Mantener aulas y oficinas ventiladas, no estar expuestos a cambios bruscos (de frío a calor, de calor a frío) y evitar desabrigarnos de golpe son algunas recomendaciones que no debemos pasar por alto durante la temporada otoñal.

 

Muchos creen que cuando llega el otoño solo hay que ponerse un buen abrigo y tener listo un paraguas. Pero esta es una estación en la que el tiempo cambia de repente. Tan pronto hace frío como llega el calor. Eso te hará sudar como un loco y querrás quitarte el abrigo, por lo que quedarás a merced de gripes y resfriados. Así que a evitar los cambios bruscos de temperatura y seguir estas recomendaciones:

Aumento de la vitamina C: La vitamina C es la encargada de reforzar el sistema inmunológico del cuerpo. Cuando tienes un sistema defensivo en óptimas condiciones, puedes protegerte de muchas enfermedades que buscan fisuras para hacerte enfermar. Si quieres tener unos niveles adecuados de vitamina C, consume alimentos ricos en ella, especialmente las frutas más cítricas (naranjas, mandarinas, limones).

Adaptación a la temperatura: El otoño es muy impredecible, es decir, puede subir y bajar la temperatura continuamente. Para estar preparado, no dudes en vestirte de manera adecuada, para que puedas adaptarte oportunamente a la cambiante temperatura. Y cuando decimos de manera adecuada, hablamos de taparte lo suficiente como para ir fresco, sin pasar calor. Nada de ir súper abrigado hasta sudar.

Ventilación adecuada: La humedad es algo muy propio de la estación de otoño. Cuando llueve, ya sea una rala llovizna limeña o una fuerte lluvia en el interior (sierra, selva), nuestros salones se llenan de humedad. Y donde hay humedad se acumulan hongos y bacterias, que crecen y contaminan el aire del aula. Por eso, aunque haga frío, no dejes de ventilar bien las áreas cerradas del colegio. Así ayudarás a renovar el aire y prevendrás las alergias propias de la humedad.

Infusiones y agua: Durante el otoño, las comidas se hacen más copiosas, porque apetecen más las comidas caseras, sopas y platos calientes. Como consecuencia de ello, las digestiones se hacen mucho más largas y pesadas, hasta el punto de impedirte hacer ejercicio o descansar en condiciones apropiadas. Una infusión caliente o agua tibia vienen bien para facilitar la digestión.

Ingerir frutas y verduras: En otoño hay muchas frutas y verduras de temporada que se van a encargar de aportarte todas las vitaminas y suplementos que necesitas. Busca mercados que ofrezcan comida natural y de temporada y disfruta todas sus características. Verás cómo este tipo de alimentos te ayudan a cuidarte.

 

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